Los que en Tuíter no pintamos nada podemos abrazarnos al mastodonte como si fuera de peluche. En cambio, las tuitstars a las que sigo, aunque rechacen el comportamiento hediondo de la empresa, no van a abandonarla, a riesgo de perder los quince minutos de gloria mediatizada que les ofrece. Y así funciona el mundo: los principios acaban donde comienzan los intereses.

Si lo tuviera, sellaría esta reflexión tan profunda con un polvorón de los que te hermetizan la boca durante hora y media.

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cuando me invitan a tomar el mate yo llevo polvorón
https://www.youtube.com/watch?v=k5REOwvyGf4
Willy Polvoron - Ciudad Universitaria - Canción del polvorón

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@diazepan2 Me ha gustado mucho saber que el polvorón sella bocas en todo el universo conocido. Gracias.