Neus Català, superviviente catalana del nazismo y activista antifascista:

Vivió varios años en Rubí (Barcelona) y París (Francia), y colaboró en campañas de defensa de los derechos humanos y la paz, dedicando más de 60 años de su vida a defender la memoria de las 92.000 mujeres muertas en el campo de concentración de Ravensbrück (Alemania), del que era la única superviviente catalana con vida.

Diplomada en enfermería en 1937, Català formó parte de las Juventudes del Partido Socialista Unificado de Catalunya (PSUC) y del sindicato UGT, y se trasladó a Barcelona al empezar la Guerra Civil (1936); en 1939 cruzó la frontera francesa con 182 niños huérfanos de la colonia Negrín de Premià de Dalt (Barcelona) que estaban bajo su cuidado.

Desde su exilio en Francia, colaboró con los maquis y se incorporó a la resistencia francesa, centrándose en su casa en la recepción y la transmisión de mensajes, armas y documentación.

En 1943 fue denunciada a los nazis, recluida y maltratada en la prisión de Llemotges (Francia), y en 1944 fue deportada al campo de Ravensbrück y, posteriormente, al de Flossenburg (Alemania), en concreto al subcampo checo Holleschein, y fue obligada a trabajar en la industria de armamento.

Fue liberada en mayo de 1945 por el Ejército Rojo, al fin de la II Guerra Mundial, tras lo que volvió a Francia y continuó la lucha clandestina contra el franquismo y mantuvo su militancia con el PSUC, el PCC, y posteriormente en EUiA; también fue socia de honor y cofundadora de la Fundació Pere Ardiaca, y fue presidenta de la Amical Ravensbrück desde su fundación en 2005.

A finales de los años 60 empezó a recuperar la memoria histórica de las mujeres de la resistencia y deportadas y a recopilar testimonios, que luego relató en 1984 en el libro 'De la resistencia y la deportación: 50 testimonios de mujeres españolas'.

En octubre de 2017, votó en el Referéndum sobre la independencia de Catalunya del 1-O, y también votó en las últimas elecciones autonómicas del 21 de diciembre.

Catalá cerró la lista de ICV-EUiA en los comicios para la Alcaldía de Barcelona de 2007 y acompañada en las últimas posiciones de la fundadora de la Asociación de Mujeres del 36, Maria Salvo (presa durante la dictadura de Francisco Franco y también superviviente de campos de concentración).
"Como feminista, me alegro de que sea una mujer quien nos represente", afirmó en la presentación Català, y aseguró conservar la misma ilusión de cuando era joven.
Al recibir el premio del Catalán del Año 2006, una emocionada Català dijo recogerlo en nombre de las mujeres que lucharon por los derechos humanos y tuvo un emotivo recuerdo para los presos en los campos de concentración de "la bestia nazi".
@BlackSkull Y en París le han dedicado una calle. Igualito que aquí. El libro “Cenizas en el cielo / Un cel de plom” son sus memorias escrito por Carme Martí. Impresionante