Amigas y amigos, mirando atrás es imposible no sentirse orgullosa y orgulloso de los logros obtenidos tras tantos años de lucha, pero nos queda mucho camino por recorrer. Aún no hay vacas en los consejos de administración, ni hay sección bovina en el Real Madrid. Ni siquiera se ha reconocido el derecho de las vacas a votar y en algunos países incluso se persigue a las vacas que se casan entre ellas. Sigamos en la lucha.