Es mejor, ¿verdad?
Tiene que serlo.
Allí por fin dejamos de mentirnos, ¡dime que sí!
Cuando llegas, ya nadie teme brillar con su propia luz.
Estoy seguro de que es así.
No lo he visto, pero lo he soñado.
A veces los sueños nos enseñan cosas.
Es aquí donde todo parece gris y oscuro, aunque no lo sea.
Una vez conseguí apartarme el velo pegado a los ojos, y lo vi.
Vi los colores…
¡Qué preciosidad!
Jamás pensé que podían ser tan hermosos.
Pero allí no.
Allí no hay velos, ni grises, ni oscuros.
Al otro lado, los colores son nítidos y vivos como jamás hubieras imaginado.
Son tan vivos, que apenas puedes nombrarlos…
Cuando lo intentas, se desvanecen, y resurgen en otro lugar.
Todo es mucho más hermoso, más bello, más pleno.
Es único.
Los colores, la luz, la música, la calma… el silencio.
El Amor.