Hoy por la mañana me encontré difunta a la jerba de mi hijo (la que quedaba, su compañera había muerto hace como un año).
En las últimas semanas ya se la veía mustia. Me hubiera gustado enviarla a la estepa mongola de sus ancestros, para que gozara de unas horas de gloriosa libertad antes de que se la zampara un azor o un zorro.
https://publish.ministryofinternet.eu/temistocles/lo-que-se-de-los-jerbos

