SPANISH REVOLUTION:
Seis años de guerra sucia.
Ciento cuarenta archivos.
Grabaciones con ministros, #jueces, #comisarios, #periodistas y altos cargos del #PP.
Pruebas de persecución política, fabricación de pruebas, espionaje ilegal y manipulación informativa.
Todo registrado por #Villarejo. Todo entregado a la Fiscalía.
¿Y ahora qué?
¿Dónde estaban los defensores del Estado de derecho cuando se orquestaban #campañas para reventar a #Podemos?
¿Dónde estaban los paladines de la ley cuando se falsificaban informes contra el independentismo catalán?
¿Dónde estaba la #UCO cuando se perseguía a periodistas por informar?
Ah, claro. Investigando a los que molestaban, no a los que mandaban.
La Operación #Cataluña no fue un exceso.
Fue doctrina.
Una forma de gobierno: la cloaca como ministerio, la filtración como método, el bulo como política de #Estado.
Villarejo no fue un infiltrado. Fue un engranaje.
Un actor más en una maquinaria diseñada desde arriba para blindar al régimen y destruir a quien se atreviera a desestabilizarlo.
Y mientras tanto, los grandes medios miraban hacia otro lado.
Y muchos jueces, también.
Ahora, con todo en la mesa, lo llaman “pendrive”.
Pero no es un pendrive.
Es una espoleta.
Una que, si se activa, podría hacer temblar los cimientos del bipartidismo, del #IBEX y de la justicia selectiva.
Pero no lo harán.
Porque el problema no es lo que se ha descubierto.
El problema es que todo el mundo lo sabía.
Y nadie hizo nada.
SPANISH REVOLUTION.