Es tal el expolio y la explotación a la que nos vemos sometidas la clases populares por parte de múltiples agentes capitalistas, que el hecho de que estemos debatiendo entre nosotros respecto a la moralidad de emular tal sistema y piratear tal juego me parece triste. Son debates que ya tendríamos que tener superados, como han hecho los banqueros o los empresarios.
