El incendio de Tenerife avanza con fuerza y afecta ya a seis municipios
El incendio forestal declarado en Tenerife en la noche del martes ya ha entrado en la zona alta del municipio de La Orotava, con lo que ya son seis los municipios afectados por este fuego. Fuentes del dispositivo de emergencias han informado que durante la noche han continuado las evacuaciones en el municipio de El Rosario y además del barrio de Las Barreras, se ha ordenado la evacuación de la calle El Preventorio desde el cruce de la TF-24 hasta el área recreativa de Las Raíces. También se ha procedido a la evacuación preventiva de parte del barrio de Aguamansa, Pinolere y la parte alta de La Florida, en La Orotava, ha informado el Ayuntamiento de esa localidad que insiste en que se trata de una evacuación preventiva ante el avance del humo. Se ha habilitado el Pabellón Quiquirá para el realojo de las personas evacuadas mientras que el albergue abierto para personas evacuadas en Arafo ha cambiado de ubicación por la evolución del fuego y se traslada al pabellón deportivo San Isidro -El Chorillo, en El Rosario. El incendio comenzó sobre las 23:30 horas del martes en los montes de Arafo, en el sur de Tenerife, y se ha extendido a los municipios de Candelaria, El Rosario, La Victoria, Santa Úrsula y La Orotava, estos tres últimos en el norte de la isla. La superficie afectada, según la última estimación realizada anoche, es de 1.800 hectáreas y el fuego tiene un perímetro de 22 kilómetros, alguno de ellos en zonas muy escarpadas inaccesibles tanto para los medios aéreos como terrestres. Durante la noche han trabajando unos 200 efectivos con el objetivo, entre otros, de contener el fuego e impedir que avance hacia zonas pobladas. La calidad del aire es desfavorable y el Gobierno aconseja el uso de mascarillas FFP2 La calidad del aire en Tenerife es desfavorable como consecuencia del incendio forestal. El Gobierno de Canarias ha lanzado un comunicado en el que alerta de que el humo está compuesto por una mezcla de gases y partículas pequeñas que se emiten por la combustión de la vegetación y otros materiales. Así, se recomienda a la población de Güímar, Arafo, Candelaria y El Rosario que en el exterior utilicen mascarillas FFP2 para evitar problemas respiratorios y protegerse los ojos en la medida de lo posible. También se aconseja cerrar puertas, ventanas y, si se dispone de aire acondicionado, ponerlo en modo recirculación y con filtros limpios. También se aconseja evitar la permanencia en el exterior y la realización de actividades físicas intensas o prolongadas. Los síntomas de intoxicación por el humo son tos, irritación de ojos, nariz o garganta, dificultad para respirar profundamente, palpitaciones, fatiga o molestias torácicas. La población considerada sensible y los grupos de riesgo son personas con enfermedades respiratorias o cardiacas previas, como asma, bronquitis y enfisema; los niños, las mujeres gestantes y los ancianos y las personas que realizan actividad física intensa. Más de 100 militares y 34 medios de la UME trabajan en las labores de extinción Un total de 109 militares y 34 medios de la Unidad Militar de Emergencias (UME) participan desde este jueves en las tareas de extinción del incendio forestal que comenzó en el monte del municipio de Arafo. Los militares de la UME desplegados en la isla de Tenerife han estado trabajando durante la madrugada de este jueves en la zona noreste del incendio forestal. Los trabajos se están centrando, por parte de los efectivos de la UME, en realizar labores de ataque directo a las llamas con autobombas, así como haciendo vigilancia al frente del fuego a través del vuelo de drones. La alcaldesa de Candelaria pide precaución a la población porque el pueblo está "cubierto de cenizas" Por su parte, la alcaldesa de Candelaria, María Concepción Brito, ha pedido precaución a la población para salir a la calle, ya que el pueblo se encuentra "cubierto de cenizas, de restos de pino quemado, de pino canario que hay por toda esa zona, que es lo que realmente está ardiendo". Por ello, Brito ha instado a los ciudadanos a que salgan a la calle "lo menos posible", ya que ha señalado que los servicios sanitarios del municipio han tenido que atender a personas, sobre todo mayores, con "algún problema respiratorio, también con alguna irritación ocular". De todos modos, matizó que "no han sido demasiadas intervenciones" pero sí se ha atendido a quien lo ha necesitado. El fuego "no ha bajado hacia la zona poblada" de Candelaria La alcaldesa de Candelaria ha querido poner en valor el trabajo que está realizando todo el equipo que está luchando contra este fuego porque "literalmente se están jugando la vida porque la intensidad y la virulencia" de este fuego, asegura, que "no" la recuerda en su municipio. Actualmente en lo que se refiere a Candelaria, apuntó que la noche ha transcurrido "más o menos tranquila", ya que afirmó que en el caso de este municipio la "dificultad" se produjo en el momento de generarse el fuego --en la noche del 15 de agosto-- porque prácticamente "no se pudo trabajar" y fueron horas que se dedicaron al "diseño" de toda la estrategia para actuar al amanecer, que fue cuando se pudo actuar con medios terrestres y aéreos. Brito ha incidido en que la "intensidad de las llamas ha sido extraordinario", afirmando que era "casi imposible acceder" incluso con medios aéreos en algunas zonas por ser "impracticable". De todos modos, ha apuntado que la noche, con la "bajada de las temperaturas, fue algo muy favorable", a lo que unió que el viento también "se mantuvo en una ligera brisa". Además matizó que en el caso de Candelaria el fuego "no ha bajado hacia la zona poblada", por lo que apuntó que "es una buena noticia" ante todo lo que está ocurriendo y para lo que tuvo palabras de agradecimiento para todos los que de alguna u otra forma están colaborando ante esta situación. Actualmente los desalojos preventivos que afectan a Candelaria se centran en tres núcleos principales, tales como son Las Medianías, en el pueblo de Igueste, en Araya y en la zona de Las Cuevecitas. Explicó que estos desalojos se hicieron por el riesgo de que el fuego siguiera avanzando hacia esa zona.