Escuchando a Ronald Alfaro explicar la encuesta post-elecciones, me convenzo que la gente es tonta.
Básicamente la razón por la que Álvaro Ramos sacó 30% de los votos es porque la gente se preguntó quién *iba de segundo*, no quien *podría ganar* en segunda ronda. Es la forma más estúpida de votar de manera útil.
Álvaro Ramos nunca tuvo oportunidad de ganar en segunda ronda. Todas las encuestas decían eso. Si Álvaro Ramos se enfrentaba a Laura Fernández, perdía. ¿Entonces si tenían claro eso, qué sentido tenía votar por él?
"Pero Marcelo, las encuestas se equivocaron, decían que Ramos sacaba 10% y mirá, sacó 30%"
Ese pensamiento mágico de querer entender las encuestas como bolas de cristal nos tiene acá. Ese 20% "adicional", según la encuesta post-electoral, vino en gran medida de la gente que iba a votar por Claudia Dobles, que viendo las últimas encuestas que se publicaron, interpretaron que Ramos estaba de segundo y decidieron irse por ahí. Nunca se trató de ganar en primera vuelta, se trataba de que Laura Fernández no ganara. Eso se lograba saliendo a votar, no votando por el que "iba de segundo".
Que es la segunda cosa increíble del resultado: Laura Fernández ganó porque se cimentó la idea de que iba a ganar, es decir, la estupidez que existe en Costa Rica de "votar a ganar".
La cosa molesta de la interpretación periodística de los resultados es que el informe *dice* que la gente salió a votar mayormente con esperanza. *No dice* que la gente salió a votar por Laura Fernández con esperanza. Yo por ejemplo voté con la esperanza que la gente acá no fuera estúpida, y ya ven cómo terminó eso.









