La Inspección de Trabajo convirtió en indefinidos a 167.700 temporales y fijos discontinuos fraudulentos en 2024

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La Inspección de Trabajo convirtió en indefinidos a 167.700 temporales y fijos discontinuos fraudulentos en 2024

El organismo público ha lanzado una nueva campaña contra este fraude en la contratación, la primera de este año, sobre más de 30.000 empresas y que afecta a 54.000 trabajadores

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Contratos indefinidos a jornada completa para trabajar en supermercados

Supermercados Día acaba de publicar una serie de ofertas de trabajo que pueden ser de tu máximo interés, si es que estás en pleno proceso de búsqueda laboralPuestos que pasan desde pescadero hasta asesor jurídico. En alguna de las ofertas se ofrecen 

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Buscan 30 personas para trabajar en estancos de Madrid: 1.750€ de sueldo, dietas, coche y móvil gratis

¿Buscas un trabajo estable y con unas condiciones admirables? Desde Adecco Sales&Marketing, se quieren incorporar 30 azafatos/as en ruta para trabajar en estancos de MadridEstanco de MadridSin duda se trata de un empleo que ofrece

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Los tribunales españoles no se ponen de acuerdo sobre los interinos de larga duración

En España hay casi tres millones de personas trabajando para las distintas administraciones públicas. Y es uno de los países europeos que más abusan de la temporalidad en el empleo público. Miles de interinos que, tras años encadenando contratos temporales, pasan a ser considerados "indefinidos no fijos" por los tribunales y cuyo futuro sigue sin estar claro: los jueces españoles no se ponen de acuerdo sobre cómo aplicar la sentencia europea que sanciona este exceso de inestabilidad laboral en la administración central, autonómica y local. El Supremo ha decidido devolver la pelota al tejado de Luxemburgo para que aclare el alcance de su resolución mientras algunos juzgados y tribunales dictan sentencias contradictorias sobre sus efectos: sobre si el parche del "indefinido no fijo" es suficiente para legalizar la situación de alguien que lleva años cubriendo vacantes o encadenando contratos temporales. La bomba cayó en Luxemburgo el pasado 22 de febrero. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó una sentencia que subrayaba la obligación de los Estados de combatir a golpe de norma "la utilización abusiva de contratos de trabajo de duración determinada". Y una de esas medidas para combatir la temporalidad, dijo esa sentencia, "podría" ser "la conversión de estos contratos en una relación laboral de duración indefinida". Convertir a interinos y temporales de la administración pública en fijos. Los números dibujan la magnitud del problema en España. Según los últimos datos disponibles del Ministerio de Función Pública, más de 755.000 personas trabajan en régimen de interinidad para las distintas administraciones. Trabajadores que acceden a un puesto de docente en un instituto o como personal sanitario en un centro de salud para cubrir una vacante que, en un principio, iba a ser temporal pero que se perpetúa porque el organismo encargado nunca saca la plaza para que sea ocupada por un funcionario tras un concurso público. Desde hace casi 30 años, los casos de abuso de temporalidad se han zanjado judicialmente con la figura del indefinido no fijo: el interino pasa a tener una relación laboral indefinida con la administración pero el puesto no es suyo, como sí lo sería de un funcionario que hubiera accedido mediante un concurso público. No hay datos de cuántos trabajadores han sido reconocidos en sentencia con esta fórmula, pero ahora todos están pendientes de la interpretación que los jueces españoles hagan de la sentencia del TJUE. Esa interpretación, por el momento, no está clara. De hecho, la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, que marca el paso a todos los juzgados del país que cada año resuelven miles de pleitos laborales, ha anunciado que se dirigirá de nuevo a Luxembugo para que aclare si está obligando o no a los jueces españoles a hacer fijos a estos interinos de larga duración pasando por encima de los procedimientos habituales para adjudicar estas plazas. La cuestión prejudicial preguntará cómo se compagina esta nueva doctrina europea con las normas que regulan el acceso al empleo público, así como las garantías de acceder a una plaza pública "conforme a los principios de igualdad, mérito y capacidad". Este tipo de movimientos por parte del Supremo suelen ir acompañados de una paralización o ralentización de pleitos afectados. Mientras tanto, juzgados y tribunales territoriales no se ponen de acuerdo en si es legal o no reconocer el carácter indefinido a un trabajador para un puesto al que, en circunstancias normales, se accede por oposición. Algunas sentencias dictadas en las últimas semanas tienen claro que la nueva doctrina europea sí obliga a reconocer este carácter fijo a los interinos afectados por abusos de la temporalidad. Por ejemplo la resolución con la que un juzgado de lo social de Madrid obligó a Telemadrid a hacer fijo a un trabajador que llevaba años encadenando contratos temporales. Dictada un día después de conocerse el criterio de los jueces de Luxemburgo. "Hasta el día de ayer", reconoció este juez, habría hecho lo que ha hecho "en innumerables ocasiones": convertir al trabajador en indefinido no fijo en Telemadrid. Con las mismas condiciones que el resto aunque sin plaza. Pero la sentencia europea "implica un cambio trascendental" y la obligación, zanjó, es hacerle fijo. Sentencias contradictorias en España Este criterio que apunta al automatismo no es unánime, ni entre los tribunales ni entre los sindicatos. Un análisis de UGT, por ejemplo, otorga especial importancia a una parte del pronunciamiento del TJUE: la que cuestiona que los abusos de la temporalidad se puedan solucionar a base de convocatorias para consolidar plazas. Y apunta a varios escenarios posibles: o el reconocimiento judicial indiscriminado del carácter indefinido de este tipo de trabajadores, o reformas urgentes para prevenir y controlar el abuso de la temporalidad. Medidas como, por ejemplo, contemplar indemnizaciones mayores, plazos estrictos para cubrir plazas o concursos cerrados para estos trabajadores con un endurecimiento del marco disciplinario para que los principios de "igualdad, mérito y capacidad" queden blindados. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid fue el primero en llevar a Europa el caso de varios indefinidos no fijos. Dos personas que durante años encadenaron contratos temporales o como discontinuo en puestos dependientes de la Comunidad de Madrid y otro más de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Ha sido también el primer TSJ en interpretar la sentencia europea y lo ha hecho para negar que implique, de forma obligatoria y generalizada, reconocer a los indefinidos no fijos como trabajadores fijos de la administración y lo ha hecho en tres casos distintos. En uno de ellos, los jueces de lo social entienden que existió un "fraude de ley en la contratación" al haber pasado mucho más tiempo de los tres años que marca la normativa para ejecutar ofertas de empleo público. Pero no reconoce su puesto de trabajo como fijo: Europa, dice el tribunal madrileño, ha reconocido que convertir estos contratos en fijos "puede ser la medida", pero "no se impone en ningún caso" como solución general. Hacerlo así, razona en la línea de las dudas del Tribunal Supremo, sería beneficiar a estos trabajadores frente a quienes quieran acceder a la plaza "mediante los procesos de selección correspondientes". El criterio de los tribunales superiores, el paso previo al Tribual Supremo, no es unánime. Frente a los razonamientos del TSJ madrileño, que ya de por sí cuenta con varios votos particulares discrepantes, una sentencia del Tribunal Superior del País Vasco apunta en sentido contrario y recientemente ha reconocido el carácter indefinido a un trabajador que estuvo más de 15 años encadenando contratos temporales en la Universidad del País Vasco. "El Tribunal de la Unión Europea ha dado criterio claro sobre la cuestión", dice la mayor parte de la sala de lo social del TSJ. Las alternativas que proponía la UPV no llegaban al estándar europeo sobre estabilidad y la solución es reconocerla a ese trabajador. Pero ni siquiera esa sentencia fue unánime. Para una de las magistradas, que firma un voto particular, el TJUE "no ha sido categórico ni ha afirmado que la fijeza sea la única solución". Este voto particular de la magistrada Maite Alejandro no revela qué pasará en el futuro pero sí da pistas sobre el debate que la nueva doctrina del TJUE ha causado entre la judicatura. "Ha provocado una considerable reacción en todos los foros jurídicos", explica, existiendo según su criterio "están provocando gran incertidumbre en el panorama doctrinal y judicial". En algunos tribunales la solución, según esta magistrada, está siendo suspender la tramitación de los recursos. El abuso de la temporalidad en las administraciones públicas es un problema en España que también adquiere una dimensión comunitaria. Según Eurostat, con datos relativos a 2022, España es uno de los países europeos con una mayor tasa de temporalidad en todas las administraciones. Recientemente la Comisión Europea también ha reclamado atajar estos números mientras los ritmos de la Justicia no invitan a pensar en una solución rápida: una cuestión prejudicial como la elevada por el Tribunal Supremo, según las estadísticas del TJUE, nunca queda resuelta antes de un año.

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Historias tras los avances laborales de la legislatura: “Me hicieron indefinida y ahora puedo acceder a una hipoteca” https://www.eldiario.es/economia/historias-avances-laborales-legislatura-hicieron-indefinida-ahora-acceder-hipoteca_1_10333021.html Laura Olías #SMI-SalarioMínimoInterprofesional #Contratosindefinidos #Trabajadorasdelhogar #Reformalaboral #Salarios
Historias tras los avances laborales de la legislatura: “Me hicieron indefinida y ahora puedo acceder a una hipoteca”

"Entras a una entidad bancaria para consultar por una hipoteca y es lo primero que te preguntan". Que si tiene usted un contrato indefinido. Por primera vez, Yovana González, de 33 años y trabajando desde los 23, puede decir que sí. "Siempre había estado con contratos temporales, donde me surgieran oportunidades, pero con la reforma laboral me hicieron indefinida", explica la joven, coordinadora de actividades educativas y de tiempo libre en colegios de Gijón (Asturias). "Antes tanto mis compañeras como yo nos encontrábamos en una continua incertidumbre", destaca la trabajadora. La caída de los contratos temporales gracias a la reforma laboral, disparados en España durante décadas y que exponían a millones de personas a esa "continua incertidumbre", seguramente sea el cambio más relevante de la legislatura y de los últimos años en el mercado de trabajo. También los ERTE en la pandemia, herramienta desconocida por la mayoría social y que logró sostener a más de cuatro millones de trabajadores y de 500.000 empresas ante el azote del coronavirus. El paro extraordinario de los autónomos por la COVID alcanzó por su parte a la mitad del colectivo, alrededor de 1,5 millones de trabajadores, para los que nunca se había desplegado este tipo de protección. Estas y otras muchas medidas laborales aprobadas por la coalición progresista, como el gran aumento del salario mínimo y la histórica aprobación del paro para las trabajadoras del hogar, tienen una repercusión directa en los trabajos y las vidas de miles de personas, en ocasiones con cambios muy significativos. Poder pensar a largo plazo o comprar una casa "No había manera de planificarte a largo ni medio plazo, porque no podíamos contar con 'x' dinero en dos o tres meses. No sabíamos si tendríamos trabajo de nuevo", explica Yovana González sobre la situación que afrontaban ella y sus compañeras antes de la conversión de sus contratos temporales a indefinidos ordinarios o fijos discontinuos con la reforma laboral. "Como no sabías, pensabas: 'Me voy a ahorrar este calcetín, que no sé si dentro de dos meses voy a seguir con este contrato", pone como ejemplo. Como es coordinadora y trabaja durante todo el año, Yovana González pasó a indefinida ordinaria, mientras que sus compañeras –unas con trabajo durante la época lectiva y otras empleadas durante las vacaciones escolares– fueron contratadas como fijas discontinuas, vinculadas a estas dos temporadas. Como ella, los jóvenes están siendo los más beneficiados del aumento del empleo indefinido, ya que antes eran los más afectados por la temporalidad excesiva. Para muchos de ellos, como explicaban aquí Raquel, Sara e Ismael, la reforma laboral ha traído consigo sus primeros contratos 'fijos', que les han concedido algo de "tranquilidad" y la posibilidad de hacer planes antes inconcebibles. Yovana González está "en búsqueda de vivienda", dice con ilusión, una posibilidad para la que antes dependía de una pareja o una tercera persona que le avalase. "Si no, imposible, no me darían ninguna hipoteca. Lo primero que te preguntan es si tienes contrato indefinido y ya lo segundo, el sueldo", afirma. La obligación de que te vuelvan a llamar "Con el contrato fijo discontinuo, la empresa está obligada a llamarlas cuando vuelve a haber trabajo", explica Yovana González, también delegada de CCOO, sobre sus compañeras monitoras que trabajan por temporadas. Para quienes minimizan la importancia de este hecho y equiparan esta modalidad de contrato a los temporales previos, la trabajadora niega la mayor. "Antes te podían llamar o no. Teníamos contratos por obra o servicio y nos encontrábamos en una continua incertidumbre. Ahora hay una obligación legal de llamamiento", sostiene González. El Banco de España ha señalado una muestra práctica de la transformación económica que está suponiendo la reforma laboral para las personas que han dejado atrás los contratos temporales. El regulador calculó un aumento del consumo en unos 3.000 millones de euros fruto de la conversión a contratos indefinidos que propició la norma. Aunque en ocasiones algunas voces advierten de prácticas abusivas respecto a los fijos discontinuos, sobre todo cuando los contratos dependen de empresas de trabajo temporal (ETT), y reclaman más control de esta forma de contrato. La Inspección de Trabajo lanzó precisamente una campaña para controlar su uso. A Noelia, que trabaja en una multinacional textil en el centro de Barcelona, le hicieron un contrato fijo discontinuo a través de una ETT para el refuerzo de personal durante el verano, con más afluencia turística. "Trabajaba todos los fines de semana y nos dijeron que no teníamos derecho a vacaciones durante dos años, que descansábamos cuando no nos llamaban para trabajar", relata. Un año después, la dependienta pasó a indefinida ordinaria contratada directamente por la tienda. El colchón de los ERTE María estuvo en ERTE más de un año. "Un año y tres meses", cuenta. Pasó de no saber qué eran los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), como casi toda España, a seguir en vilo las prórrogas de este mecanismo de 'hibernación' del empleo que acordaron el Gobierno y los agentes sociales. Los ERTE por la COVID se extendieron desde marzo de 2020, en los primeros compases de la pandemia, hasta dos años después, en abril de 2022. "Los ERTE nos ayudaron a mantenernos todo ese tiempo. Estoy muy orgullosa de las leyes españolas, porque he sabido de otros países europeos llamados 'primer mundo' que no tienen apenas garantías", dice María, tripulante de cabina. Como ejemplo, menciona la desprotección de compañeros con bases en países como Reino Unido. El sector de la aviación fue de los más afectados por la pandemia, con una recuperación más lenta que otras actividades económicas, por lo que las sucesivas prórrogas que acordó el Gobierno fueron claves para sostener a María y sus compañeros. "Yo podía mantenerme con el ERTE, porque no tengo hijos ni muchos gastos, pero había gente con cargas familiares e hipotecas que sufrió bastante", recuerda. El Gobierno reforzó la protección de los ERTE con medidas excepcionales, como una mayor cuantía (70% de la base reguladora, que no se reducía con los meses al 50% como ocurre con el paro), que su cobro no consumiera meses de desempleo y el acceso sin el mínimo cotizado. María traduce lo que supusieron en su caso: le permitieron seguir pagando el alquiler –que no hubiera podido sufragar con el 50%– y más tarde, cuando su empresa no aguantó y se vio abocada al cierre en España, pudo cobrar el paro durante varios meses hasta que encontró otro empleo. "A mí se me dio bien, no tardé mucho en encontrar otro trabajo", dice la trabajadora, de 43 años. "Como trabajadora agradezco lo que se hizo, sentí mucha protección laboral", sostiene. En la mayoría de casos, los ERTE no se convirtieron en ERE, sino que terminaron con una masiva reincorporación a los puestos de trabajo. Fin al precipicio de no tener paro La legislatura ha dejado también una imagen ansiada y luchada durante años. Trabajadoras del hogar aplaudían desde lo alto del Congreso la ratificación por parte de España del Convenio 189 de la OIT, que obliga a equiparar los derechos laborales de este colectivo al resto de trabajadores. Un mes después, se dio luz verde por fin a una de las principales batallas, el derecho al desempleo, cuya exclusión la justicia europea tachó de discriminatoria en una sentencia impulsada por una empleada gallega. "La señora se levantaba de mal carácter, que ya no quería nada contigo, y te ibas a la calle, al limbo", explica Marga, trabajadora del hogar y de cuidados y activista de Territorio Doméstico. Por muchos años que trabajaran, estas empleadas se veían en la calle de un día para otro sin ningún ingreso. Casi 400.000 trabajadoras del hogar de alta en la Seguridad Social, a las que se suman alrededor de 200.000 más sin contrato. Esta desprotección ha atado las manos de muchas trabajadoras a la precariedad. Les ha obligado a aceptar trabajos mal pagados, sin alta en la Seguridad Social, con malas condiciones o, incluso, aguantando un mal trato por parte de sus empleadores. Pero eso era mejor que “nada”, explicaba Marga a elDiario.es en este reportaje días antes de la histórica sentencia europea. "Ahora estamos cotizando por el paro, pero como tenemos que acumular al menos un año, aún no conocemos a ninguna compañera que lo haya cobrado. El día que ocurra, haremos una celebración y diremos por fin que sí, que las trabajadoras del hogar tenemos el acceso al paro", dice la empleada doméstica. En opinión de Marga, la perspectiva de esa futura protección social ya impulsa una mayor calidad del empleo. "Puedes buscar algo donde respeten tus derechos, poner más en valor tu trabajo y no aceptar cualquier cosa", considera. En los colectivos de empleadas temen un cambio de Gobierno, reconoce. Subida histórica del salario mínimo Solo hace cinco años, quienes percibían el salario mínimo cobraban 735,90 euros brutos al mes. Hoy, la cuantía del SMI alcanza los 1.080 euros. Un 47% más, que se concreta en 344 euros más al mes, uno de los mayores incrementos de la democracia en un periodo tan corto. El mayor salto se acordó en 2019, entre PSOE y Unidas Podemos, cuando el salario mínimo registró un alza histórica del 22%, hasta los 900 euros al mes. Después, ha seguido aumentando y este 2023, en un contexto de crisis inflacionista, se volvió a anotar un fuerte incremento, del 8%, hasta cumplir con la meta fijada por el Ejecutivo de coalición de alcanzar el 60% del salario medio en España. Traducido al día a día, los aumentos han hecho que la cuesta para llegar a fin de mes sea un poco menos empinada en muchos hogares, como relataban varios trabajadores en este reportaje de Víctor Honorato. Carmelo Conde, trabajador de una planta de envasado de cítricos en El Campillo (Huelva), tras 25 años en la compañía, no recuerda más subidas de sueldo que las acordadas para el salario mínimo en el Consejo de Ministros. Estos cinco años de mejora no han inaugurado una etapa de lujos y holganza. Lo que han conseguido es ser “un poco menos precario”, explicaba por teléfono. Por ejemplo: en 2020 cambió de coche, tras 15 años, porque por fin el banco consideró que ganaba lo suficiente como para abonar las letras. “Estas subidas son necesarias; es que, si no, no llegamos”, relataba a este medio. Subida de sueldo gracias a la reforma laboral Además de combatir la temporalidad excesiva, la reforma laboral incluyó más medidas, como que el convenio del sector volviera a fijar los salarios. Se acababa así con la prioridad del convenio de empresa que decretó el Gobierno del PP en 2012 y que devaluó las condiciones laborales en muchas compañías sin tener que alegar ninguna razón para rebajar sueldos. "El sector que teníamos más afectado es el de ayuda a domicilio", feminizado y muy precario, explica Rosa Bermejo, responsable del área de Sanidad Privada de CCOO en Cáceres. Solo en esta provincia, hay "13 convenios de empresa", dice la sindicalista. "Todos devalúan condiciones, ninguno mejoraba el sectorial", añade. "Yo he estado trabajando cobrando 900 y pico euros al mes, mientras que compañeras que hacían el mismo trabajo en estas empresas estaban recibiendo algo más de 600 euros", cuenta Bermejo. El aumento del salario mínimo en los últimos años ha ido reduciendo esta brecha, pero ahora tras la reforma laboral estas compañías con salarios 'low cost' tienen que adaptarse a los niveles sectoriales, más beneficiosos. "Muchas empresas no están adaptando todavía sus tablas salariales, aunque deberían haberlo hecho antes de enero de 2023. Así que estamos denunciando a la Inspección de Trabajo", explica Rosa Bermejo. "De momento, ya han aumentado los salarios tres compañías", añade la sindicalista. Este año, el convenio del sector a nivel estatal recoge un sueldo base de las auxiliares a domicilio de 1.090,60 euros al mes, a los que se deben sumar pluses por antigüedad, nocturnidad o disponibilidad, entre otros. En 2024, el salario base pactado escalará a los 1.118 euros al mes. "Hay jornadas parciales, así que los aumentos son proporcionales para las horas trabajadas y a veces no son muy elevados, pero es más de lo que les estaban pagando", destaca Bermejo.

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Las mentiras del PP sobre los buenos datos de empleo de 2022 | Carabanchel.net @carabanchelnet

| ACTUALIDAD Las mentiras del PP sobre los buenos datos de empleo de 2022 España ha cerrado el año 2022 con medio millón más de puestos de trabajo, batiendo los récords de cotizantes en la Seguridad Social y con la menor temporalidad de nuestra historia

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Un año de la reforma laboral que ha reducido los contratos temporales al mínimo histórico del 15%

Hace un año, ni los más optimistas con la reforma laboral esperaban los primeros resultados que está dejando la norma. El Gobierno se propuso, con los sindicatos y la patronal, enfrentar uno de los mayores retos del mercado de trabajo en España: el enorme peso del trabajo temporal y, además, con gran presencia de contratos ultracortos. A la cabeza en la UE y a gran distancia de muchos de nuestros colegas europeos, ninguna reforma había logrado poner coto a esta forma de precariedad que parecía endémica e inevitable. Hasta 2022 y la reforma laboral pactada con los agentes sociales, que ha logrado elevar el empleo indefinido como nunca antes. Tras una larga negociación, que se demoró 'in extremis' hasta final de año, la fumata blanca del acuerdo social llegó casi en Nochebuena. El Consejo de Ministros aprobó el decreto con la reforma laboral hace justo un año, el 28 de diciembre de 2021, por lo que se ganó más de una broma al coincidir con el Día de los Santos Inocentes. Una jornada que parecía anticipar el caos posterior de la votación en el Congreso, que a punto estuvo de hacer caer la norma. La salvó un solo voto, por error, de un diputado del PP. La reforma laboral salió adelante y uno de sus primeros efectos fue el aumento de la firma de contratos indefinidos, que pasaron de no suponer ni el 10% de los suscritos habitualmente a alcanzar casi la mitad del total. Se actuó en varios frentes. Las nuevas modalidades de contratos, que restringían la temporalidad, entraron en vigor en abril. Pero desde enero ya se habían desplegado sanciones más duras a los abusos y se habían encarecido los contratos más cortos con mayores cuotas a la Seguridad Social. Además, el hecho de que existiera un acuerdo social, histórico por ser el primero a tres bandas, hacía que los empresarios fueran parte del proceso y no se declararan en rebeldía frente a los cambios. En cuestión de meses, y a grandes pasos, se evidenció cómo se disparaban los trabajadores indefinidos y el fuerte desplome de aquellos asalariados con contratos temporales hasta niveles no conocidos. El último balance cifra un mínimo del 15,6% trabajadores con contratos temporales, según los datos de afiliación a la Seguridad Social de noviembre. Los jóvenes, entre los más beneficiados Aunque los especialistas en el mercado de trabajo insisten en que se necesita más tiempo, incluso años, para evaluar bien los efectos de la legislación en la temporalidad y el resto de materias que abordó, es innegable que ha motivado ya cambios importantes en la contratación. Uno de los colectivos que más lo han notado ha sido el de los jóvenes, que han suscrito en muchos casos sus primeros contratos 'fijos'. Ellos son los que más han visto caer el empleo temporal, que era prácticamente la norma, alcanzando a más de la mitad de los asalariados de menor edad. En el Ministerio de Trabajo de Yolanda Díaz, el mayor impulsor de la norma, y en el de la Seguridad Social de José Luis Escrivá, subrayan en los últimos meses cómo el cambio "es estructural". Es decir, que el impulso del trabajo indefinido sobre el temporal se afianza en el mercado de trabajo y se puede observar desde ángulos distintos. Por ejemplo, desciende la temporalidad en todos los sectores y con más intensidad en algunos donde era más elevada, como ilustra el siguiente gráfico con la construcción y la hostelería. La construcción es un caso particular, porque tenía un contrato temporal (fijo de obra) pactado en la negociación colectiva por patronal y sindicatos, que ahora se ha modificado ligeramente y ha pasado a computarse como indefinido. Otras actividades con gran temporalidad, como la sanidad, no han visto caer tanto los temporales por su gran peso del empleo público, que tiene sus propios procesos de estabilización y donde aún queda mucho por avanzar. Territorialmente, también se está registrando una caída generalizada de la tasa de temporalidad. Especialmente en comunidades autónomas del sur, donde era más alta. El papel de los fijos discontinuos Como en tantas historias, la de la reforma laboral también tiene un protagonista involuntario: los fijos discontinuos, convertidos desde el inicio por la derecha en un foco de críticas y también de bulos. La nueva legislación puso más impedimentos a los temporales, por ejemplo con la eliminación del contrato "por obra o servicio", el más utilizado y foco de fraudes generalizados. Además, se impulsó el contrato fijo discontinuo –que se usaba bastante poco– para actividades estables aunque intermitentes, que hasta el momento se ocupaban con temporales. Cuando se produjo el gran descenso de la temporalidad, el PP afirmó que se debía a los fijos discontinuos y que estos eran solo un "cambio de nombre" de los temporales. Ni una cosa, ni la otra. Aunque los contratos fijos discontinuos han aumentado mucho, como se pretendía, el grueso de los nuevos asalariados indefinidos son ordinarios. Por otro lado, un indefinido no es solo "un cambio de nombre" sino que tiene más derechos que las personas con contrato temporal. En los últimos meses, de caída del desempleo, el PP está insistiendo en otro de sus ataques: que el Gobierno maquilla las estadísticas con los fijos discontinuos, que no figuran como parados. Pero la estadística no ha cambiado desde 1985, insiste el Ministerio de Trabajo. Era la misma que utilizaba el PP en sus mandatos y con la que ahora Isabel Díaz Ayuso presume de caída del paro en Madrid, por ejemplo. Es cierto que los fijos discontinuos han pasado a tener un mayor peso en el mercado laboral que antes. Por ello, la mayoría de investigadores del mercado de trabajo reclaman más datos sobre sus periodos de inactividad (que no figuran en el paro registrado, aunque sí en la EPA), para poder hacer un seguimiento de esta nueva figura. ¿Y ahora qué? Tras un año de reforma, una de las cuestiones más relevantes es hasta dónde puede España reducir su empleo temporal. Desde el equipo de Escrivá en el pasado han señalado la referencia europea, donde hay países que no son tan distintos al nuestro en su tejido productivo y que tienen tasas de temporalidad más reducidas. Aunque hemos mejorado mucho, España es el segundo país con mayor temporalidad de la UE, 20,2% en el tercer trimestre respecto al 13,8% de la UE. En este punto, destaca el lastre del sector público, que no está mejorando tanto como el privado. Hay que dejar tiempo además para evaluar cómo mejora la estabilidad del empleo, más allá de los contratos que se suscriban. Por ejemplo, cuánto duran los indefinidos que se firman ahora, medir cómo están funcionando los fijos discontinuos, si hay abusos de esta figura, etc. También están pendientes de analizar otras derivadas muy relevantes. El excesivo empleo temporal era un problema más allá del mercado de trabajo. Por ejemplo, por la incertidumbre en la renta de los hogares, con temor continuo a perder el trabajo y no poder hacer frente a sus gastos; por suponer un lastre en la emancipación de los más jóvenes; y por precarizar las condiciones de un gran número de asalariados, que no consolidaba mejoras en sus carreras profesionales. El tiempo arrojará luz sobre todas estas (y otras) cuestiones, aunque ya hay varias buenas noticias. El Banco de España ha estimado un aumento del consumo en unos 3.000 millones de euros por la conversión de temporales en indefinidos gracias a la reforma laboral.

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El paro subió en 60.800 personas en verano y se crearon 77.700 empleos https://www.eldiario.es/economia/paro-subio-60-800-personas-verano-crearon-77-700-empleos_1_9659242.html Laura Olías, Raúl Sánchez #EPA-EncuestadePoblaciónActiva #Contratosindefinidos #Trabajotemporal #Empleo #Paro
El paro subió en 60.800 personas en verano y se crearon 77.700 empleos

El paro aumentó en 60.800 personas desempleadas en los meses de julio a septiembre, algo poco habitual para el periodo estival, y el empleo sumó 77.700 trabajadores, una cifra inferior a los registros habituales para este periodo del año, según muestran los resultados de la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre del año. La estadística del INE refleja también que se alcanzó el mínimo histórico de trabajadores temporales, de tasa de temporalidad, que cayó al 20,2%, como vienen mostrando ya las cifras de afiliación a la Seguridad Social. La EPA sitúa así el total de personas trabajando en 20,54 millones de personas y el de parados ligeramente por debajo de los tres millones (2,98 millones). Ambos registros se encuentran en niveles del inicio de la crisis financiera, desde 2008, que no se habían logrado alcanzar en todos los años previos de recuperación del mercado laboral prepandemia. El verano generalmente es un buen periodo para el mercado laboral. Se crea empleo –aunque sobre todo temporal–, gracias principalmente al empuje del turismo y la hostelería, y se reduce el paro. Este último, de recuperación de la temporada turística postpandemia, ha estado marcado también sin embargo por la crisis inflacionista y una gran incertidumbre económica internacional. El Ministerio de Asuntos Económicos que dirige Nadia Calviño subraya este último elemento en su explicación de las cifras de la EPA. "En un entorno de alta incertidumbre por la guerra de Rusia en Ucrania la economía española sigue creando empleo", destaca. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha considerado que la EPA muestra unos "buenos" resultados ante el de contexto económico actual, que no ha impedido que se siga creando empleo y que este sea de mayor calidad tras la reforma laboral. Ante el aumento del desempleo en estos meses, la tasa de paro aumentó ligeramente al 12,67%. En el último año, el desempleo se ha reducido en 436.500 personas (–12,78%). La población activa aumenta, es decir, hay más personas dispuestas a trabajar. En el último trimestre se produjo un incremento de 138.500 personas, "hasta alcanzar un máximo histórico de 23,5 millones de personas, lo que pone de manifiesto la confianza de los trabajadores en encontrar empleo", destaca el Ministerio de Asuntos Económicos. Menor creación de empleo La EPA refleja un aumento de los trabajadores más tímido de lo que suele ser habitual en verano. De hecho, según las cifras desestacionalidas, el empleo no subió (–0,06%). Además, si echamos la mirada atrás a qué ha pasado en los últimos 12 meses, el empleo ha crecido en 514.700 personas (un 2,57%), lo que supone un importante descenso desde la última estadística. En el segundo trimestre del año el ritmo de aumento se mantenía muy elevado, en el 4%. La encuesta refleja también que el impulso del empleo en verano se debió más al sector público. "La ocupación aumenta este trimestre en 52.300 personas en el sector público y en 25.400 en el privado", indica el INE. En el último año, no obstante, el crecimiento es mucho mayor en las empresas privadas: 492.600 personas en el sector privado y en 22.100 en el público. Por sectores, el empleo aumentó en los Servicios (+114.300 ocupados más) y en la Industria (+33.100), mientras que baja en la Agricultura (-60.300 menos) y en la Construcción (–9.400). En el último año, la ocupación aumenta en los Servicios (430.400 más), en la Industria (81.700) y en la Construcción (35.200), y disminuye en la Agricultura (–32.500). Mínimo de trabajadores temporales La estadística refleja también el descenso del peso del trabajo temporal en el mercado laboral español tras la reforma laboral, como vienen indicando mes tras mes las cifras de afiliación a la Seguridad Social. La tasa de temporalidad (asalariados con contratos temporales sobre el total) se situó en el mínimo histórico del 20,2%, según los registros de la EPA. En variación anual, el número de asalariados crece en 486.700, con un alza del empleo indefinido en 1.375.500 personas, mientras que el temporal se reduce en 888.900. La caída de la temporaldad se refleja de manera muy notable en el sector privado, donde se ha desplomado desde niveles en torno al 24% previo a la reforma laboral hasta el mínimo de 17,5% de este tercer trimestre. En cambio, en el sector público (donde se está intentando reducir la temporalidad por otra vía, la de procesos de estabilización), el dato sigue muy alto y con una reducción más moderada, hasta caer al 30,7% en verano. Es destacable también que la temporalidad disminuye en un contexto de creación de empleo desde que se aprobó la reforma laboral, algo que no había ocurrido en el pasado. Si el trabajo temporal caía, era porque también lo hacía el mercado laboral y nos encontrábamos en un momento de pérdida de trabajos.

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El paro baja en 42.409 personas en junio y se vuelve a batir el récord de contratos indefinidos con 783.595 https://www.eldiario.es/economia/paro-baja-42-409-personas-junio-empieza-notar-freno-economia_1_9140889.html Rodrigo Ponce de León, Raúl Sánchez #Contratosindefinidos #Reformalaboral #Desempleo #Paro
El paro baja en 42.409 personas en junio y se vuelve a batir el récord de contratos indefinidos con 783.595

Se empieza a notar el cansancio en el mercado laboral. El tirón económico ya no es tan fuerte. Se mantienen las buenas noticias porque el paro se redujo en 42.409 personas en junio, pero, exceptuando 2020 por la pandemia, en todo los años desde 2011 había caído el desempleo con mayor intensidad. En el mismo mes del año pasado lo hizo en 166.911 personas. Las buenas noticias son que el empleo creció en 76.948 personas en el mes pasado, se ha conseguido un nuevo récord de contratos indefinidos, con 783.595, y el paro registrado se ha situado en 2.880.582, con lo que se mantiene en los niveles más bajos desde octubre de 2008, con el inicio de la crisis financiera. Respecto a junio de 2021, el paro ha descendido en 733.757 personas (- 20,3%).  La inflación y la incertidumbre en la guerra de Ucrania están haciendo mella en el mercado laboral, que empieza a dar síntomas de agotamiento. Junio suele ser un mes muy bueno para el empleo por la temporada turística y la construcción. Sin embargo este junio ha sido el más débil de la los últimos diez años, exceptuando 2020. Por ejemplo, en junio de 2019, el paró cayó en 63.805 personas, en 2018 lo hizo en 89.968, y en 2016 124.349 personas dejaron de estar inscritas en las listas de desempleados. Por primera vez en 2022 se firman menos contratos que en el mismo mes de 2021. El número total de contratos registrados durante el mes de junio ha sido de 1.768.988, lo que supone una bajada de 29.059 (-1,62%) sobre el mismo mes del año 2021. A pesar de este dato, con el incremento registrado en el mes de junio, la Seguridad Social alcanza los 20.102.037 afiliados de media en términos desestacionalizados. A pesar de esta ralentización, la buena noticia es que se volvió a romper un récord de contratos indefinidos: 783.595 contratos, que representan el 44,30% del total. Tras la reforma laboral esta modalidad de contratación se ha multiplicado por cinco en este mes. Para entender la magnitud que está cogiendo la contratación indefinida, se han realizado 3.281.858 contratos de este tipo en lo que va de año, lo que representa un ascenso de 2.324.951 (242,97%) sobre el mismo periodo de 2021. El primer semestre de 2022 concluye con una creación de 262.935 empleos, descontando la estacionalidad y el efecto calendario. Respecto al nivel de empleo de hace un año, el crecimiento ha sido de 837.799 ocupados. Tras haber alcanzado el nivel de afiliación previo a la pandemia, el pasado mes de septiembre, se ha incrementado el empleo en 616.000 personas más. El dato implica que hay más de un millón de empleos que a comienzo de 2019.   El paro desciende en todas las comunidades autónomas a excepción de Andalucía donde se incrementa en 6.345 personas. Se nota el fuerte peso de la agricultura en esta comunidad. En el conjunto de empleo en el sector primario el desempleo aumenta en 8.863 personas, mientras que desciende en servicios 41.017 personas (-1,99%), industria 7.148 (-3,95%) y construcción 4.981 (- 2,15%). Los descensos del paro más acusados se han producido en Catalunya (-9.946), Comunidad de Madrid (-7.443) y Galicia (-5.188).   Por sexos, el desempleo femenino, baja en 17.167 personas (-0,99%) en relación al mes de mayo y se sitúa en un total de 1.723.815 mujeres, la cifra más baja en junio desde 2009. El paro masculino se sitúa en 1.156.767 al descender en 25.242 hombres (-2,14%). Si lo comparamos con junio de 2021, el paro masculino cae en 334.962 (- 22,45%) y el femenino baja en 398.795 (-18,79%).

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