Sobre #chetos, #marketing, #falacias y #centenials. Resulta que algunos emprendimientos de marketing agarraron la onda ahora, de (una vez que tienen tu correo electrónico), enviarte un correo super personalizado (le cambian el nombre nomás) pero claro, pasa de los filtros de spam. En este correo buscan conectar contigo para que les compres un curso de emprendedurismo, marca personal, community manager o todas esas cosas que inventaron ahora. Y para eso te hacen leer una historia, redactada en una especie de lenguaje que no se si será milenial, centenial, yoquese-enial. Este es el texto que te mandan, abro hilo. Notar que Ernesto, es un nombre cualquiera.
Hace unos días mientas estábamos en el auto esperando que un semáforo cambie de color, en montevideo, avenida italia, vi un cartel que decía "paltas 3 x $100 y bananas 2kg $100".
Una oferta contundente y bien presentada.
Cartel grande.
Dos personas con los productos en la mano en bolsas muy prolijas, que parecían recién arrancadas del árbol.
En casa somos fans de ambos productos, así que no dudamos y me bastó con mirar desde mi asiento de acompañante al vendedor para que se acercara.
Todo sucedió en segundos.
Mientras cruzaba miradas con él habilitándolo a que se acercara, cambió el semáforo.
Obvio que dudamos si seguir con la transacción o no, pues que poca paciencia la gente en la ciudad miiii diossss, ya me desacostumbré jaja
Paras un micro segundo y ya hay dos o tres bocinas que te recuerdan que no podés hacerlo, que hay que seguir seguir seguir, y llegar rápido quién sabe a dónde.
En fin.
Semáforo en verde y al darse cuenta que estábamos por arrancar y mis paltas y bananas quedarían para otro día, empezó a correr y nos gritó:
"sigan chicos, paren en la esquina que voy hasta ahí"
Paramos.
Llegó corriendo, y nos encontró contando monedas para pagarle las dos bolsas porque si hay algo que este cuerpo latino ya no tiene es efectivo.
Casi nunca.
Hasta en el almacén del barrio se puede pagar con débito, lo peor que puede pasar es ver a Marcos, el almacenero, parado en el techo buscando señal para que funcione el pos jaja, pero haber, hay.
Se apersonó al lado de mi ventana y dijo tranquilamente
"miren que tengo cambio ehh, ¿cuánto tienen $1.000?"
Y efectivamente teníamos un billete de mil.
Me dispongo a buscar la billetera entre camperas, mochila, termo, mate, championess, libros infantiles, patas de pollo congeladas (suegra es fanática de un almacén que queda de pasada entre mi casa y su casa, sepan disculpar este detalle de la historia), e inmediatamente sucedió lo obvio.
Hijo con sueño empezó a hacer ruido de fondo, ese ruido que va aumentando a una velocidad de otro planeta y lo miro a novio con cara de:
"ya fue..."
Ese ya fue que implica "no sé si vale la pena todo esto por unas banana y unas paltas" que lo dejaban a nuestro vendedor amigo sin sus $200 obviamente.
Y antes de que yo pudiera terminar de unir todo esto en mi cansado cerebro y transmitírselo a novio conductor de forma lo más amigable posible, el señor vendedor se puso a entretener a hijo desde la ventanilla para que pudiéramos buscar la billetera y dar con el billete.
Aplausos.
Sublime.
Encontré los $1.000 sin bocinas ni llantos de por medio.
Se los doy.
Cambio entregado y transacción hecha y felices todxs.
Me comí mi banana mientras pensaba:
Que increíble en 2 minutos literal derribó las 3 objeciones que nos impedían comprarle:
1) semáforo que cambia de rojo a verde y toca seguir.
2) falta de cambio
3) toddler con sueño en el asiento de atrás.
¿Por qué te cuento esto Ernesto?
Porque muchas veces al invitar a mis clientas a pensar en el por qué alguien no te está comprando, lo primero que surge es el precio.
No me compran porque lo tengo muy caro.
Y puede ser, pero creeme que la mayoría de las veces no es esa la objeción principal.
Hay más cuando empezás a pensar con mayor profundidad.
Cuando salís del "entonces tengo que bajar el precio".
Porque la carrera por el precio es una carrera que nunca termina.
Siempre habrá alguien que cobra menos que nosotras, y si nos guiamos por eso terminamos muchas veces tratándonos mal a nosotras, y esa es siempre la peor ecuación.
Tenemos que conocer las objeciones.
Preguntar.
Investigar.
Encontrarnos con respuestas incómodas.
Ir para atrás.
Ponernos en el lugar de nuestra posible clienta.
Qué piensa, qué necesita y sobre todo qué la frena.
Ojalá este fin de semana puedas tomarte un ratito para pensar cuáles son las principales objeciones que manejan tus clientes y obviamente, cómo derribarlas.
Abrazo grande
Me acordé de este vid: https://invidious.snopyta.org/watch?v=xyO0OKnlYsM
Envejeció aprox bien creo
#PoxyClub #verano #chetos #caretas #LlegarAlVerano #vacacaciones #humor #parodia
@poxyclub@Rorro_Pics & @Mate_yEscuchanos en Spotify: https://goo.gl/ycJLdVProduccion: Justo Dell Acqua (@justodellacqua)Camara: Tute bardo Newman, Cocoliche ...
Guarden este Toot.
Todo Latinoamerica caerá bajo las garras de Carmela. Me alegra saber que bancar #chetos tiene consecuencias
(pegar meme de Darwin bailando la danza del volcán aquí)
"La preocupación de vecinos de Carmela está en la posible propagación del virus ahora que cumple reposo, porque constataron que recibe visitas y que sus familiares circulan por el complejo residencial luego de estar con ella. "
Tengo la plata, tengo el poder y el puto sistema de tarjetas de credito argentino me bloquea la compra porque es mucha guita.
Argentina debe ser el único país donde las compras x tarjeta de crédito no funcionan si son muy caras.
No es una mano negra. Es una mano torpe.
Cada vez que pasan estas cosas, honestamente, reprocho a los kukas por no haber fusilado a todos los #Cacerolos y convertido a sus hijos en hamburguesas así sus genes salen del pool.
Los #chetos nos van a matar a todos.
El noticieron Telenoche de Buenos Aires realizó un reportaje que revela cómo operan y qué piensan del mundo los llamados canguros (lanzas) de esa ciudad, que 'trabajan' en el barrio de la Estación Constitución. Al igual que en Chile se agrupan en mini mafias para sacarle lo que pueden a los 'que no son vivos'.