Hoy he conocido algo de Madrid con mucha historia y realmente escondido.
El frontón Beti Jai fue construido en 1894 con proyecto del arquitecto Joaquín Rucoba. Cerró en 1919 y desde entonces tubo usos de todo tipo.
Fue declarado Bien de interés cultural en 2011 y expropiado por el Ayuntamiento de Madrid en 2015.
El proyecto de restauración finalizó en 2019 y ha merecido la pena la espera.
Me ha encantado.









