Los disturbios racistas en Omelas vuelven a la mayoría social más antiracista que nunca.
Simplemente hay que dejar que la Cadena SER y eldiario.es hagan su trabajo. No es que no sea esta nuestra guerra, es que si entramos en ella se nos asignará un papel de los malos. Es todo una comedia para que una secta de iluminados encuentre su razón de ser. Hay que esperarles en la pantalla final.