La vía electoral no es el camino, la única forma es la de octubre
"La revuelta de octubre reveló que existe una rabia generalizada y colectiva contra la clase politica, pero también nos mostró la trampa: ofreció una salida institucional para desactivar la fuerza de la calle, un tratado que pretendía canalizar la rabia y neutralizarla, para devolvernos al orden de la obediencia, concediendo meses de lucha al proceso electoral, que bien conocemos solo consolidó la frustración.
El sistema supo absorber, pero también supo golpear: lxs presxs, lxs traumas oculares y lxs asesinadxs son prueba de ello".

