Cuando crees que has tocado techo, resulta que el techo es de papel, se rompe y hay más por donde avanzar...
De repente y tras años de duro trabajo, Microsoft llega y me otorga el Premio Microsoft MVP, algo que llevaba soñando desde que era un adolescente apasionado de la informática. Hoy, es una realidad.
Aunque han pasado ya unos 3 días desde que recibí el premio, todavía he necesitado pellizcarme para darme cuenta de que no es un sueño.











