Todo el mundo se queja del precio del aceite que, en efecto, es escandalosamente abusivo. Pero ni de lejos es el mayor problema. El problema lo tenemos en que toda la cesta de la compra, empezando por los productos de consumo habitual, se ha disparado. Un litro de aceite me dura un montón de tiempo, pero todas las semanas tengo que comprar carne, pescado, verduras y hortalizas, fruta, lácteos... y ahí es donde veo mi bolsillo castigado por la subida de precios