Oh
, el bello mundo pre-algoritmo, pre-ia.
La nostalgia por un mundo pasado que no era perfecto ni mucho menos, era horrible. Pero que hoy es más horrible. Y será más horrible, a menos que construyamos colectivamente una esperanza, una utopía que nos guíe a construir un mundo más humano y menos artificial, con más empatía y menos individualismo, con más solidaridad y menos crueldad.