Tratar con una adolescente (pre, en mi caso) es difícil, pero tengo la sensación de que más por nuestra parte que por la suya. Tendemos a no escucharla y, en muchas ocasiones, quererle imponer nuestras ideas, cuando precisamente está intentando formar las suyas. Además, como ya no es una niña pequeña, damos por hecho que sabe actuar como una adulta, pero todavía no tiene un montón de sesgos que nosotros sí, y le falta mucho conocimiento. Hay que acompañar más y adoctrinar menos.