Eres ya toda una señora, 11 años y estás más juguetona que el primer día. gracias por todos estos años, aunque no fue fácil, finalmente, hemos sido una; hemos vivido miles de aventuras, nos hemos perdido muchísimas veces y en todos los sentidos, pero ahí estás tú, transmitiendo calma, siempre, hasta cuando me salvaste la vida. Tenemos mil anécdotas que contar, la mayoría divertidas, porque para bien o para mal, tienes un carácter único y muy especial. (1/2)