Hace unos meses tuve una operación y tuve que estar en casa una semana. Nunca en mi vida había vivido algo así.
Esto me llevo a tener más tiempo para pensar y cuestionarme sobre el sentido de mi vida.
En las próximas semanas creí que lo había encontrado: amar a mi familia, vivir el presente, gastar dinero en lo que me apetezca, ver la vida con optimismo y no preocuparme tanto por el futuro.
A corto plazo funcionan algunas de estas cosas, pero a largo plazo es más complicado.
Amar a mi familia y ver la vida con optimismo son cosas que sin duda se deben hacer para ser más feliz.
Gastar el dinero en lo que me apetezca sin duda en el corto plazo nos hace felices, pero a largo plazo puede ser lo contrario.
Vivir el presente es mágico, pero la vida adulta exige ver el futuro.
Como muchos espero encontrar el BALANCE que soñamos para tener una vida plena.