¡Viva Ceesepe!

Era un amador de su oficio; un amador en su dimensión más salvaje, original y primitiva. Un hombre que nunca pintó lo que vende y que se resistía a vender lo que pintabaHoy me acuerdo de estas cosas y lo hago para que este dolor de las mil putas no pueda con mi sonrisa. Porque Ceesepe ha muerto. ¡Viva Ceesepe!