La vida es como una escalera;
La mía está tan averiada,
ha sido tan difícil de subir.
Hubo un punto en el que me quedé estancada,
que creí que nunca podría salir de ahí...
Pero no fue así: logré seguir, logré subir.
Seguí corriendo, tal vez demasiado rápido,
y me estampé directo contra un gran muro.
Me golpeé tan fuerte que me caí,
rodé y rodé hasta llegar al inicio otra vez.