Recap: 19th – 21st September 2025: Windmills, Mercury and Castles Road trip - Road Trip & Almadén, September 2025 https://jbinnacle.com/tag/trip-road-trip-almaden-september-2025/ #Alarcos #Almaden #Almadén #Consuegra #TablasDeDaimiel #Spain #archaeology #travel #JBinnacle
Trip: Road Trip & Almadén September 2025 – JBinnacle – A Travel Logbook

Posts about Trip: Road Trip & Almadén September 2025 written by JBinnacle

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19th September 2025: A knot of roads {Road Trip & Almadén, September 2025}

I woke up early – way before the alarm clock went off, so I decided to hit the road. I first topped up the fuel tank at the cheap petrol station near my place. Afterwards, I drove off to the motorw…

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🆕 Intro post. 19th – 21st September 2025: Windmills, Mercury and Castles Road trip {Road Trip & Almadén, September 2025 https://jbinnacle.com/2025/12/06/19th-21st-september-2025-windmills-mercury-and-castles-road-trip-road-trip-almaden-september-2025/ #Almaden #Consuegra #TablasDeDaimiel #Spain #travel #JBinnacle
19th – 21st September 2025: Windmills, Mercury and Castles Road trip {Road Trip & Almadén, September 2025}

Though work season had started once again, there was a four-day weekend, and I decided to spend three of them on a kind-of road trip. Plane-ticket prices were off the charts even weeks in advance, …

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💧 Pese a estar sometido al impacto del #cambioclimático y la #sobreexplotación de sus #aguas, cuando se recuperan los niveles hídricos, las #TablasdeDaimiel se transformas en un hervidero de vida

Más motivos por seguir luchando por su recuperación

@miteco

ℹ️ https://www.miteco.gob.es/es/prensa/ultimas-noticias/2025/agosto/el-censo-de-aves-del-parque-nacional-de-las-tablas-bate-records-.html
https://bsky.app/profile/miteco.gob.es/post/3lvstshwuv22g

El censo de aves del Parque Nacional de las Tablas bate récords históricos

El Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, uno de los últimos representantes del ecosistema de tablas fluviales en Europa, ha registrado en 2025 un censo d...

Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
Zikoin zuria nahiz eta hegazti ezaguna izan, morfologi eta tamainu egokikoa da urrutitik ikusteko. Iluntze aurretik dauden amaiera kolore dotoreek ikuskizuna hobetzen badute, galdu ezineko momentua uzten dizute.
#zikoina #ciguena #whitestork #basafauna #tablasdedaimiel

Miro a mí izquierda el fucking río Guadiana
Miro a mí derecha regadíos
Miro a mí izquierda tablas de Daimiel sin mucha agua
Miro a mí derecha cigüeñas y biodiversidad

#CiudadReal #Daimiel #tablasdedaimiel

💦Planificación y gestión de agua en España
💦@ClientEarth lanza un informe identificando problemas estructurales y fallos en la adaptación al cambio climático
💦La extracción masiva de agua y su contaminación es muy grave
https://www.clientearth.es/noticias/documentos/planificacion-y-gestion-de-agua-en-espana-clientearth-lanza-un-informe-sobre-los-ultimos-planes-hidrologicos-identificando-problemas-estructurales-y-fallos-en-la-adaptacion-al-cambio-climatico/ via @FNCAgua @clientearth
#Agua #CrisisAmbiental #CrisisHídrica #España #FNCA #Biodiversidad #Contaminación #Acuíferos #Doñana #TablasDeDaimiel
Planificación y gestión de agua en España: ClientEarth lanza un informe sobre los últimos planes hidrológicos | ClientEarth

Planificación y gestión de agua en España: ClientEarth lanza un informe sobre los últimos planes hidrológicos

Un parque nacional también puede morir: la agonía de las Tablas de Daimiel advierte sobre el futuro de Doñana https://www.eldiario.es/castilla-la-mancha/social/parque-nacional-morir-agonia-tablas-daimiel-advierte-futuro-donana_1_10336264.html Alicia Avilés Pozo, Raúl Rejón #TablasdeDaimiel #Medioambiente #CiudadReal #Regadíos #Agua
Un parque nacional también puede morir: la agonía de las Tablas de Daimiel advierte sobre el futuro de Doñana

“Esto es mucho peor que Doñana”. La frase es del geógrafo y profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha Rafael Gosálvez al contemplar el paisaje de las Tablas de Daimiel en la semana que cumple 50 años como parque nacional. “Esto se muere”, sentencia el tambien miembro del Patronato del Parque mientras pasea por el que, se supone, es un humedal de importancia internacional. Pero la mirada devuelve una imagen que no puede estar más lejos de esa condición: “Esto era un vergel de agua, hoy es un desierto”, resume el experto. ¿Puede morirse un parque nacional? Pues sí. Es lo que dice este desolador escenario situado unos cuantos kilómetros al norte de una Doñana que lleva meses acaparando los titulares de los periódicos. Mientras la amnistía de regadíos ilegales en torno a las marismas de Huelva que prepara la Junta de Andalucía disparaba alarmas estruendosas nacionales e internacionales, el 1 de junio de 2023, las Tablas de Daimiel tenían agua en 103 de sus 1.734 hectáreas encharcables, apenas un 6%. Ni siquiera en la reserva más preciada del Parque Nacional hay rastro de agua ni aves. Y no es un problema puntual. Solo este año, tras dos inyecciones de agua de emergencia en 2022, el parque ha perdido el 60% de la superficie inundada. De 261 hectáreas en febrero a las 103 de junio. El 1 de diciembre de 2022 había 130 hectáreas inundadas. Ese mismo año, antes de recibir transfusiones hídricas, llegó a estar en solo 49 hectáreas. Las Tablas comienzan en la presa de Puente Navarro, una de las cuatro construidas dentro del parque. Es un antiguo molino de grano que aprovechaba el caudal del río Guadiana y que se convirtió en presa en 1981. De hecho, el parque muestra algo de agua porque se la embalsa. En total tiene cuatro presas: dos para contener el líquido y otras dos para que no entre agua contaminada. Así que lo que se protegió, que era un ecosistema fluvial creado por el desbordamiento de los ríos Guadiana y Cigüela, se ha convertido en un embalse. “Con sus características de embalse, como los sedimentos y colmatación”, se queja Gosálvez. ¿Dónde está entonces el agua que debería rebosar y fluir por los célebres Ojos del Guadiana para inundar las llanuras y crear el humedal que, como dice la ley, merece asegurarse “con visión de futuro para la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos del territorio nacional?” El agua provenía del subsuelo. Pero cada vez hay menos. ¿Por qué? Porque se saca a todo trapo para, sobre todo, regar campos. Los datos describen la situación con precisión matemática. Como el acuífero de donde se chupa esa agua es fácil de bombear –hasta 50 o 100 litros por segundo “sin necesidad de cuidar las técnicas de perforación de pozos”, como describe este análisis del Instituto Geológico y Minero de España– las hectáreas de regadío se han multiplicado. Así, desde que se declararon Las Tablas parque nacional se ha producido una “explotación intensiva con vistas al desarrollo agrícola”. En 1974 había 34.000 hectáreas de regadío en el entorno. Para 1980 se contabilizaban 70.000 hectáreas, en 1985 eran 100.000 y en 2000 llegaron a 140.000. “Cuando nació el parque nacional ya estaba bastante modificado respecto a su funcionamiento hidrológico natural, pero uno de los factores que más le afecta es el aprovechamiento intensivo de las aguas de las masas subterráneas Mancha Occidental I, II y Rus de Valdelobos”, remacha Miguel Mejía, coordinador de Hidrogeología Aplicada y Geotermia Somera del departamento de Agua y Cambio Global en el Centro Nacional IGME-CSIC. El Plan Hidrológico del Guadiana cuenta 200.000 ha de regadíos y calcula que, aunque podrían utilizarse de manera sostenible hasta 340 hm3 al año del agua subterránea, actualmente se extraen 620 hm3 (570, el 92%, para el regadío). “El factor clave para la anulación de las aportaciones subterráneas ha sido, pues, la extracción de recursos hídricos del acuífero para el regadío”, explica el mismo análisis del IGME. “El problema es que si queremos recuperar las Tablas hay que bajar la cota de aguas subterráneas renovables y una vez que se recuperen los Ojos y las Tablas, revisar si se puede volver a subir. Esto significa que hay que quitar el 50% de la agricultura, con su consecuente explosión social”, admite Gosálvez. Las aguas subterráneas de Daimiel están declaradas sobreexplotadas. Y no poco. Mancha Occidental I y Mancha Occidental II soportan derechos a utilizar su agua que multiplican por más de tres la capacidad natural de los acuíferos, como reflejan las mediciones oficiales y los anuncios sobre el régimen de extracciones permitidas. Así que el nivel del líquido bajo tierra está tan abajo que no brota. “El agua subterránea tiene una dirección, como en los ríos, en este caso de este a oeste –explica Miguel Mejía–, pero al descender el nivel, el agua no sale naturalmente sino que se crea como un desagüe subterráneo que no deja correr el agua. Queda ahí almacenada y ya solo sale por los pozos por los que se bombea”. "Las vergüenzas que no ven los turistas" La zona más importante del parque –el Tablazo, las Islas del Rey y de Algeciras y la Reserva Integral de Aves Acuáticas– está totalmente seca. “Son las vergüenzas del parque que no ven los turistas”, afirma rotundo el geógrafo de la Universidad de Castilla-La Mancha señalando el panorama. Aquí las plantas masiegas autóctonas han sido sustituidas por las especies invasoras como los carrizos y tarayes. Los trabajadores abren caminos para evitar que sigan colonizando. La segunda presa del parque, la del Morenillo, es un “dispositivo hidráulico” que intenta que la zona hacia la Isla del Pan y el Centro de Interpretación, donde se concentra el mayor número de de visitas, se mantenga con agua. “Es maquillaje ambiental”, recalca Gosálvez. Es cierto que este “estanque artificial”, como lo llama Gosálvez, es la zona más bella y turística porque tiene agua, pero se contempla con otros ojos tras comprobar la sequía total del Tablazo. Incluso aquí el agua es mínima, se está secando gran parte del terreno, hay mal olor y la superficie acuática está repleta de algas filamentosas. Tras cuatro décadas de agricultura intensiva, también los agroquímicos y los pesticidas han hecho su devastador trabajo. Sus restos han acabado también en las Tablas provocando situaciones similares a las del Mar Menor. “No tenemos agua, pero cuando hay algo, está altamente contaminada. Eso provoca explosiones de mortalidad de peces”. Pena en el pueblo La vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, decía a elDiario.es "yo no puedo considerar Daimiel un estanque que voy llenando por un tubo cuando se necesita. El agua tiene que estar disponible para ese espacio natural, porque si no, la alternativa es dejar morir Daimiel y esa no es nuestra intención". Sin embargo, el adelanto electoral a julio de este año ha impedido que se active el plan especial de actuaciones para Las Tablas a la espera de ver quién gobierna. Lo que se ha constatado en este medio siglo es el conflicto y la colisión entre la protección ambiental y el incremento constante de la producción a base de recursos naturales finitos, en este caso agua. “Se intentaron conciliar ambos paradigmas, el del desarrollo agrario y el medioambiental, pero el tiempo ha demostrado que eso no ha sido efectivo”, cuenta sentado en la plaza de España de la localidad de Daimiel (Ciudad Real) Alberto Celis, historiador, geógrafo y miembro de la Asociación Ojos del Guadiana Vivos. Celis cuenta que la declaración de parque de los años 70 “fue algo impuesto que pilló a contrapié a gente que veía en la canalización del Guadiana una manera de prosperidad agraria. Eso ha hecho que, de unos años a esta parte, la sensibilidad hacia el parque no haya crecido”. Javier Ibáñez también es vecino de Daimiel. Su padre, Ricardo, fue miembro del Patronato del Parque Nacional en los años ochenta. “Ahora me da mucha pena porque es algo nuestro que se está abandonando”, lamenta. “Yo no le voy a echar las culpas a nadie, pero es muy triste. Creo que ya la gente pasa olímpicamente de todo", continúa. En la tarde abrasadora, en plena ola de calor, Javier remacha con una frase la afirmación del historiador Alberto Celis: "Ojalá se salven, claro, pero primero tiene que ser el pueblo, siempre”. Consuelo y Susana son dos vecinas veteranas del pueblo. Susana lamenta que los habitantes de la zona no tengan poder de decisión: “Es el político de turno del Ministerio quien las toma”. Consuelo toma el testigo: “En esta vida casi todo es política”, reflexiona. “No es culpa ni de unos ni de otros. O a lo mejor es culpa de todos, pero si las decisiones se toman en Madrid, que den allí también soluciones ya de una vez”. "Las Tablas no se han dejado abandonadas. Se han intentado actuaciones, unas con más y otras con menos eficacia”, defiende el hidrogeógrafo Miguel Mejía. Y apunta a las dos circunstancias que han supuesto el catastrófico declive del parque: “Las Tablas están así por una secuencia climática de nueve años muy seca y porque se sigue haciendo una extracción excesiva”. También sostiene que no hay que descartar “un trasvase de agua hacia el parque para evitar, por ejemplo, que las turbas subterráneas combustionen como ocurrió en 2009. Esa sería una línea roja”. Con todo, el científico afirma que este ecosistema "ha demostrado que es muy resiliente" y con gran capacidad para recuperarse "si se le da un poco de aire, o más bien, de agua". La Asociación Ojos del Guadiana Vivos quiere que el parque pase a llamarse de las Tablas y Ojos del Guadiana. No solo porque el espacio cae en otros municipios como Villarrubia de los Ojos y Torralba de Calatrava, sino porque la fuente de donde parte el agua del humedal es ese surgimiento del río que nace a pocos kilómetros –en Ruidera– y desemboca tras un viaje de 800 kilómetros en el océano Atlántico por el golfo de Cádiz. Y, repite Rafael Gosálvez, “si esto no funciona como un río, las Tablas no sirven para nada”.

elDiario.es
Minitrasvase de emergencia para las Tablas: España rescata una obra olvidada para enviar agua del Tajo a Daimiel https://www.eldiario.es/sociedad/minitrasvase-emergencia-tablas-espana-rescata-obra-olvidada-enviar-agua-tajo-daimiel_1_9240302.html Rafael Méndez #TablasdeDaimiel #Medioambiente #CiudadReal #Agua
Minitrasvase de emergencia para las Tablas: España rescata una obra olvidada para enviar agua del Tajo a Daimiel

Las Tablas de Daimiel, el parque nacional más castigado de España y probablemente de Europa Occidental, ha comenzado a recibir un hilo de vida. Un hilillo, una mínima trasfusión. El miércoles empezó a recibir agua del Tajo a través de la tubería de la llanura manchega, una infraestructura construida hace más de una década durante un episodio de sequía que trasvasa agua del Tajo a la cuenca del Guadiana, pero que nunca había entrado en servicio hasta el parque.  En la fotografía parece un vertido de petróleo o similar. Una mancha azul oscuro casi negro llega a un suelo marrón amarillento. Pero es agua. Comenzó a correr el pasado miércoles por la tarde con las primeras pruebas de carga. La tubería de la llanura manchega estuvo durante más de 24 horas soltando agua al Parque Nacional de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real). Las imágenes corrieron como la pólvora entre los más veteranos del lugar porque tiene algo de hito.  A la espera de la inauguración oficial, el agua del Tajo ha llegado por primera vez a Daimiel a través de esa obra —antes lo hizo alguna vez a través del cauce seco del Cigüela lo que hacía que la inmensa mayoría se filtrase al subsuelo antes de alcanzar el parque nacional—. Este trasvase es algo controvertido y no salvará el parque, pero es una página más en una historia terrible que comenzó hace casi 70 años. Las Tablas comenzaron a morir en julio de 1956, cuando el régimen de Franco aprobó la ley “sobre saneamiento y colonización de los terrenos pantanosos que se extienden inmediatos a las márgenes de los ríos Guadiana, Cigüela, Záncara y afluentes de estos dos últimos en las provincias de Ciudad Real, Toledo y Cuenca”. Los humedales eran vistos como una fuente de paludismo y el objetivo era erradicarlos. La Mancha húmeda, un enorme humedal en la cabecera del Guadiana, encaraba su fin. Mientras roturaban los terrenos, una incipiente presión ecologista llevó a declarar Parque Nacional Las Tablas de Daimiel en 1973. Pero darle la máxima protección no podía servir si alrededor proliferaban los regadíos. Décadas de sobreexplotación del acuífero 23, la enorme bolsa de agua del subsuelo que al desbordar forma Las Tablas, bajaron el nivel del agua y las Tablas se secaron periódicamente en los 80 y 90. Primero desaparecieron los Ojos del Guadiana y las Tablas ya solo se encharcaban en periodos húmedos. El fuego subterráneo y la tubería En el otoño de 2009, tras varios años de sequía, la turba del subsuelo del parque comenzó a arder. Es un proceso de autocombustión que se había dado en la zona en épocas secas pero que llevaba décadas sin darse en el parque. Con una investigación de la Comisión Europea encima, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero encontró una solución de emergencia. Se trababa de acelerar la construcción de la tubería de la llanura manchega. Es una obra que permite usar agua del Trasvase Tajo-Segura. Era una vieja reivindicación de Castilla-La Mancha y fue aprobada en 1995, justo en un periodo de sequía comparable al actual y en el que otro gobierno socialista lidió con embalses vacíos. En otoño de 2009, como ocurrió en ese 1995, la lluvia apareció de golpe. De forma que, cuando en enero de 2010 se mandó el primer trasvase a las Tablas, estaba diluviando. Como la tubería no estaba terminada pese a las obras de emergencia, el agua hizo el último tramo a través del río Cigüela. Ese río, uno de los que daba origen a Las Tablas, está normalmente seco y el cauce fue roturado a conciencia para desecarlo por lo que enviar agua por allí es como hacerlo sobre una red de pesca: la inmensa mayoría se infiltra.  Días después de comenzar el trasvase, la abundante lluvia lo hizo innecesario. El entonces secretario de Estado de Medio Ambiente, Josep Puxeu, respondió gráfico a la prensa cuando meses después, y con las Tablas encharcadas, le hicieron ver que ya no habría hecho falta el  trasvase: “Como dicen en mi pueblo, cuando levantas la cola es fácil decir si es macho o hembra”. El agua llega directa al parque Ahora, en la sequía de 2022, con las rogativas a los santos acechando para otoño, el Ministerio de Transición Ecológica y la Junta de Castilla-La Mancha han rescatado la tubería de la llanura manchega. El acuerdo es enviar tres hectómetros cúbicos ahora como prueba y otros tantos en otoño. No es mucho. Pero en las pruebas del miércoles, el agua llegó directamente al parque y fue saludada por los que durante tantos años han peleado en ese humedal que periódicamente se convierte en un desierto polvoriento. Generaciones enteras de técnicos de Parques Nacionales y de otros organismos públicos han luchado por salvar el paraje para cuando alguien con mando decida poner freno al regadío. Uno de ellos es Miguel Mejías, jefe de área de hidrogeología del Centro Nacional IGME CSIC, que es de los que ha empujado para obtener este envío: “La situación es crítica. El parque debe de tener unas 50 hectáreas inundadas [de las 1.850 que tiene], el acuífero sigue bajando del orden de un metro por año”. Mejías lleva años estudiando la evolución del acuífero y es de los que tiene las fechas en la cabeza. Siempre fue optimista sobre la recuperación de las Tablas. Él fue quien dio el primer aviso cuando en 2010 los Ojos del Guadiana se encharcaron por primera vez en décadas. Fue un espejismo y nunca llegó el agua a fluir. “En 2013 acabó el periodo húmedo que empezó en 2009 y hasta 2018 hubo aportes en el acuífero. Desde 2018 no ha vuelto a haber”, resume.  El trasvase no salvará el parque pero sí puede dejar algunas hectáreas encharcadas y evitar que la turba vuelva a arder. En una entrevista con Efe, el director general de Medio Natural y Biodiversidad de la Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Félix Romero, anunció que esperan llegar al invierno con 400 hectáreas encharcadas. El trasvase comenzó a funcionar el miércoles en pruebas y los técnicos de la empresa pública Tragsa lo cerraron el jueves a las cinco de la tarde. La previsión es que el 16 de agosto se abra de nuevo ya oficialmente y el 18 el agua empiece a llegar al parque. La decisión ha tenido su polémica detrás. La Declaración de Impacto Ambiental de la obra, de 1995, no prevé el uso ambiental del trasvase. Además, supone un trasvase entre distintas cuencas hidrográficas pero en este caso no hay polémica política por ser dentro de la misma comunidad autónoma. Amparo para el expolio Rafael Gosálvez, representante de las organizaciones ecologistas regionales en el patronato de las Tablas, es crítico con la decisión: “En teoría, la tubería no puede verter a las Tablas, porque es agua de boca. Somos totalmente contrarios a un trasvase de agua de otra cuenca. El día que eso se consolide es cuando los agricultores del Guadiana dejarán de ver el problema y ya solo pedirán agua de fuera. El único trasvase que vamos a defender es el del regadío manchego a las Tablas de Daimiel. Eso significa dejar de regar. Y cuanto más lo vayamos dejando, va a ser peor. Si te opones al trasvase del Tajo al Segura te tienes que oponer al del Guadiana”.  Gosálvez, de Ecologistas en Acción en Ciudad Real, defiende el uso de pozos de emergencia para evitar que arda la turba, pero es una decisión polémica con los agricultores, y más a las puertas de unas elecciones autonómicas, por lo que este año no se ha aprobado. Como en 2009, todos cruzan los dedos para que un otoño extraordinariamente húmedo haga innecesario el trasvase.

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