¡Feliz #ViernesDeMitilogíaGriega !
Como aún estamos en #mermay, hoy os traigo una figura muy adecuada: las #sirenas.
En nuestro imaginario, las sirenas tienen cola de pez y busto y rostro de mujer y son muy cuquis. Pero en la #mitologíagriega son mucho más terribles: tienen cuerpo de ave, cabeza y/o busto de mujer. Tenían una voz preciosa y con su canto atraían a los barcos para que se estrellaran en sus rocas y comerse a los marineros.
Sí, la femme fatale no se inventó anoche.
Las #sirenas protagonizan varios mitos que tienen que ver con travesías en el mar, y esto tiene sentido. Originalmente, eran doncellas de #Perséfone , y #Deméter, cuando fue en busca de su hija les dio alas para que pudieran otear el paradero de la joven #Kore.
El cameo más famoso de las sirenas es en #LaOdisea. #Circe (quien se merece otro episodio de Viernes de Mitología Griega) advierte a #Odiseo del peligro de encontrárselas.
Odiseo sabe que si oye su voz, será su perdición, pero no quiere renunciar a la simple curiosidad y tentación de conocer ese embrujo. Así, urde un plan: hace que sus marineros se pongan tapones de cera y les pide que le amarren al mástil. De esa manera, podrá escucharlas sin caer en la tentación de arrojarse al mar.
Y la cosa sale bien. Bien, en el sentido de que sale vivo.
Cuando pasan por las rocas de las sirenas, éstas se marcan sus temazos y las muy puñeteras le tientan con lo que Odiseo más desea: el conocimiento. Ellas le prometen que, si detiene el navío, le contarán secretos del mundo jamás revelados a nadie. En la película #Ulises (1954) y en #Epic, imitan la voz de #Penélope, la esposa de Odiseo que le espera fielmente en el hogar.
Odiseo clama por ser liberado y sus marineros, que están con tapones, no lo oyen. Incluso les hace gestos con el rostro, pero se mantienen fieles a la promesa de no liberarlo.







