En Creta vivía una pareja de origen humilde: #Ligdo y #Teletusa, la cual estaba embarazada. Como iban muy mal de dinero, el hombre le dijo a su mujer que tenía que ser niño, porque no había dinero para criar a una niña y pagar la dote.
Teletusa tuvo un sueño en el que se le apareció #Isis, diosa egipcia de la fertilidad, la magia y la maternidad, y le dijo que protegiera al bebé fuera del género que fuera.
Qué hacía una diosa egipcia aquí os lo cuento luego.
Teletusa tuvo una niña y sabía que su marido la iba a sacrificar, con lo que se le ocurrió un planazo: ponerle un nombre unisex y socializarla como un muchacho. Así nació Ifis.
Cuando Ifis llegó a la edad casadera, se la prometió con una chica llamada Yante. Ifis estaba enamoradísima de ella y Yante la correspondía. Pero la correspondía pensando que era un muchacho.
Ifis estaba afligida porque sabía que su amor era imposible. Su madre sabía de su dolor y su secreto y, el día antes de la boda, ambas rogaron a Isis que las ayudara. Tras las plegarias, Teletusa salió del templo, seguida por Ifis. No obstante, algo había cambiado: sus pasos eran distintos. Cuando se giró, vio que había cambiado. Ifis era ahora un muchacho.
En su visión, Ovidio adopta un tono un poco muy lesbófobo, pero el mito de #IfisYYante ha sido objeto de mucho debate filosófico sobre los amores femeninos y la identidad de género. Con todo, sí es un mito en el que vemos, de manera explícita, cómo una mujer se enamora de otra mujer y es capaz de derribar todas las barreras sociales para estar con ella.
Espero que os haya gustado este #ViernesDeMitologíaGriega. Por fortuna, los tiempos han cambiado desde entonces, aunque a veces parezca que volvamos a una época oscura. Os deseo un combativo #DíaDelOrgulloLGTB, por un mundo en el que seamos libres seamos quien seamos.
#mitologiagrecorromana #culturagrecorromana