La temporada del arándano azul dura pocos meses. Y la mayoría de cocinas se quedan siempre en el mismo sitio: arándanos con yogur, muffins americanos y poco más.
Hay mucho más recorrido. En tarta cerrada clásica, estilo americano. En kétchup casero para acompañar pollo, pato y quesos curados. En salsa para venado y caza. En pan de maíz al estilo del sur de Estados Unidos. En mermelada para guardar el verano para todo el año.









