En la película #Blow-Up de #Antonioni el personaje protagonista, supuestamente un fotógrafo profesional, no sujeta la cámara como tal sino como un puto dominguero. Incluso en una de las escenas más icónicas, tanto que sirvió de base para el cartel del filme, sigue sujetando la cámara como un dominguero.
(*) Desde hace más de medio siglo cada vez que en una película aparece una cámara fotográfica formando parte del atrezo, es una Nikon. Sus ejecutivos se lo llevan currando década tras década.







