Freud - the musical

Now in the musical thingy on some city!

#KätToon #SigmundFreud #Satire #Freud #musical

Civilization

The first human who hurled an insult instead of a stone was the founder of civilization.

~ Sigmund Freud

slip:4a821.

#Community #Quotes #SigmundFreud #Society
Craig Constantine

Presence, not pursuit.

Craig Constantine
FREUD Y LA COCAÍNA
⌚ Tiempo de lectura: 4 minutos
En 1884, Sigmund Freud tenía 28 años, era un médico sin renombre y cargaba una presión económica que lo agobiaba. Quería casarse con Martha Bernays, pero no tenía los medios para hacerlo. Necesitaba, con urgencia, descubrir algo grande. Fue en ese contexto que llegó a sus manos un alcaloide extraído de la hoja de coca, una sustancia sobre la que apenas existía literatura científica en Occidente. Lo que vino después fue, a la vez, un momento de gloria personal y uno de los episodios más controvertidos de su biografía.
Ese año publicó en el Centralblatt für die gesamte Therapie su ensayo Über Coca, conocido en español como Sobre la coca (Freud, 1884). El texto no era un artículo menor, era una revisión exhaustiva de todo lo conocido sobre la planta, sus alcaloides y sus efectos sobre el organismo humano. Freud describía la sustancia con un entusiasmo que hoy puede sorprender, pero que en ese momento tenía una base clínica real, aunque parcial. Escribía que el consumidor percibía "una euforia duradera que en nada difiere de la euforia normal del hombre sano", junto con aumento de la capacidad para el trabajo y supresión del cansancio (Freud, 1884, p. 296). Más adelante, en el mismo texto, afirmaba que la sustancia producía "un aumento de la autoestima y una sensación de que el cuerpo está listo para cualquier esfuerzo" (Freud, 1884, p. 298).
Ante todo, es importante comprender por qué Freud comenzó a consumirla. No fue por placer irreflexivo ni por debilidad de carácter. Lo hizo para combatir sus propios estados depresivos y su fatiga crónica, condiciones que lo acompañaban desde joven. Cabe destacar que también la administró a su amigo Ernst von Fleischl-Marxow, quien sufría una grave adicción a la morfina, creyendo sinceramente que la coca podía ser un tratamiento eficaz. Fleischl-Marxow terminó desarrollando una adicción severa a ambas sustancias y murió años después. Ese fracaso fue una herida profunda en la conciencia de Freud.
No obstante, el ensayo Sobre la coca no debe leerse como una obra de imprudencia científica. En su momento, la cocaína era una novedad terapéutica legítima, utilizada también por el médico Carl Koller para desarrollar la anestesia oftalmológica, uno de los avances más importantes de la cirugía ocular del siglo XIX.
Freud no estaba fuera del paradigma de su época, estaba dentro de él, empujando sus límites.
Ahora, ¿influyó el consumo de cocaína en la construcción de sus teorías? La pregunta es legítima, aunque a muchos no les guste. Algunos historiadores de la psicología, como Sulloway (1979), han señalado que los estados de euforia, claridad mental y desinhibición que la sustancia producía podrían haber amplificado la tendencia de Freud a construir sistemas teóricos totalizantes, con una confianza casi oracular en sus propias intuiciones. En otras palabras, la cocaína no inventó el psicoanálisis, pero quizás lubricó la audacia con que Freud lo formuló. Esto, sin embargo, no invalida el edificio teórico, la interpretación de los sueños, los mecanismos de defensa, la estructura del aparato psíquico y la teoría del inconsciente conforman un sistema de una coherencia interna y una lógica clínica extraordinaria.
Su rigor conceptual no dependió de ninguna sustancia, dependió de décadas de observación, de escucha clínica y de una inteligencia analítica fuera de lo común.
Respecto al cáncer que Freud desarrolló en 1923, cabe aclarar que se trató de un carcinoma del paladar duro y la mandíbula, atribuido principalmente a su hábito de fumar hasta veinte cigarros diarios durante décadas. No existe evidencia directa que vincule el consumo de cocaína con ese diagnóstico. Freud soportó más de treinta intervenciones quirúrgicas y utilizó una prótesis maxilar durante los últimos dieciséis años de su vida, sin abandonar el tabaco ni la escritura.
En fin, llegó el momento en que el propio Freud reconoció haber ido demasiado lejos. A fines de la década de 1880 se distanció públicamente de la promoción de la cocaína, consciente del daño que había causado en su amigo y en otros pacientes. Ese gesto no es menor. Habla de un hombre capaz de revisar sus errores, de asumir sus consecuencias y de seguir adelante sin paralizarse por la culpa.
Freud fue un pionero que pagó el precio de serlo. Su paso por la cocaína no lo disminuye, lo hace más humano, más comprensible, y en cierta medida más admirable, porque de ese episodio también aprendió.
Julio César Cháves
#Psicoanálisis #Freud #HistoriaDeLaPsicología #Neurociencia #Psicología #SigmundFreud #CienciaYMente Ver menos

Fatal but not serious

My deepening dive into conversation will continue for the foreseeable future. I’m still in the phase of learning where, the more I read and listen (explicitly to podcasts but also just to conversations in life in general) the more I discover that I don’t know. I’m definitely in the epoch of “study the masters” and “learn the state of the art.” But still, sometimes things snap into a clear relationship to things I already know.

On the whole, you could say that if you are defending your opinions, you are not serious. Likewise, if you are trying to avoid something unpleasant inside of yourself, that is also not being serious. A great deal of our whole life is not serious. And society teaches you that. It teaches you not to be very serious – that there are all sorts of incoherent things, and there is nothing that can be done about it, and that you will only stir yourself up uselessly by being serious.

But in a dialogue you have to be serious. It is not a dialogue if you are not – not in the way I’m using the word. There is a story about Freud when he had cancer of the mouth. Somebody came up to him and wanted to talk to him about a point in psych-ology. The person said, “Perhaps I’d better not talk to you, because you’ve got this cancer which is very serious. You may not want to talk about this.” Freud’s answer was, “This cancer may be fatal, but it’s not serious.” And actually, of course, it was just a lot of cells growing. I think a great deal of what goes on in society could be described that way – that it may well be fatal, but it’s not serious.

~ David Bohm from, On Dialogue

Everything, everywhere, in every moment does not need to be serious. That’d be exhausting. But if there’s too little in my life that is serious, my behavior starts to polarize. Moments where others want to introduce some levity become to me strident and annoying. I’m finding there’s a balance—but that’s not quite the right word because I’ve not yet discovered how to actually balance this…

ɕ

#7ForSunday #Conversation #DavidBohm #SigmundFreud #Society
Craig Constantine

Presence, not pursuit.

Craig Constantine
“It is impossible to escape the impression that people commonly use false standards of measurement — that they seek #power, #success and #wealth for themselves and admire them in others, and that they underestimate what is of true #value in life.” - #SigmundFreud
#literatura #psiquiatria #psicologia #medicina
#SigmundFreud ✒️📖✒️
«El loco es un soñador despierto.»
Pioneering Austrian #psychoanalyst #SigmundFreud was born in Příbor, Czechia, on #ThisDayInHistory in 1856. A brilliant and problematic figure with a massive influence in different fields — psychology, sexology, anthropology, even biblical scholarship — his legacy is inescapable.