Mi tablet y la no obsolescencia
Durante años la industria tecnológica nos acostumbró a un ritmo casi absurdo de dispositivos nuevos cada doce meses, actualizaciones que duran apenas unos pocos años y la sensación constante de que lo que tenemos ya quedó atrás. En ese contexto, usar un mismo dispositivo durante seis años parece algo imposible, pero a mí me funciona y tiene mucho sentido. Mi tablet, una Samsung Galaxy Tab S6 Lite (2020) está a punto de cumplir ese tiempo conmigo y aún hoy sigue siendo perfectamente usable pese a su hardware ciertamente modesto. Parte de esa longevidad se explica por una decisión que tomé casi desde el primer día: reemplazar el sistema original de Samsung por LineageOS. Gracias a eso hoy corre Android 16, varias versiones por encima de lo que el fabricante decidió soportar oficialmente.











