Mazinger Z: Infinity, Junji Shimizu, 2017
Esta película animada japonesa sitúa su historia 10 años después de la derrota definitiva del Doctor Infierno y su imperio del mal. El protagonista, Koji Kabuto, ha dejado de lado su faceta como piloto del robot gigante para seguir los pasos de su padre y de su abuelo como científico en el Laboratorio de Energía Fotónica. Mientras tanto, Sayaka Yumi ejerce ahora el cargo de directora de la misma institución de investigación, gobernando un mundo que vive una era de paz y desarrollo sustentable gracias al uso masivo de la energía fotónica.
El conflicto central inicia cuando se descubre una estructura robótica colosal de origen desconocido enterrada profundamente bajo el monte Fuji. Al investigar este objeto, bautizado posteriormente como Infinity, Koji encuentra dentro a una misteriosa entidad con forma humana e inteligencia artificial llamada Lisa. La situación se desestabiliza por completo con el sorpresivo regreso de las huestes enemigas y el Doctor Infierno, quienes asaltan las instalaciones con el objetivo claro de apoderarse de este titán antiguo para activar un protocolo capaz de alterar la realidad a nivel multiversal.
Ante la amenaza inminente de destrucción global y la captura del Gran Mazinger, Koji se ve obligado a tomar la decisión de tripular nuevamente al Mazinger Z original para defender a la humanidad. El filme destaca por combinar técnicas de animación tradicional en dos dimensiones para los personajes con modelos tridimensionales detallados mediante computadora para las secuencias de combate de los mechas. La trama rinde homenaje directo al trabajo del creador Go Nagai al integrar la banda sonora clásica remezclada y desplegar todo el arsenal de ataques icónicos del robot, incluyendo los puños fuera, el huracán corrosivo y el fuego de pecho.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
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