[en «Cuentos Dispersos» 1935]
«—¿Por qué no te enamoras de nosotras?
Zum Felde miró atentamente uno tras otro a los cuatro dominós que habiéndolo notado solo, acababan de sentarse en el sofá, compadecidos de su aislamiento.»[...] Seguir leyendo en: https://pth.bz/9D1LDP0
Post by @locagonia
#HoracioQuiroga #EscritoresMalditos


