¿Sabían que el primer desodorante comercial de la historia se aplicaba directamente con las yemas de los dedos y fue bautizado en honor a una niñera?
Este producto cosmético fue patentado en el año 1888 en la ciudad de Filadelfia por un inventor cuyo nombre se mantuvo en el anonimato, quien diseñó una sustancia pastosa y cerosa a base de óxido de zinc. La fórmula tenía como objetivo contrarrestar el mal olor eliminando las bacterias de la piel sin detener la transpiración natural del cuerpo, y recibió el nombre oficial de Mum debido al apodo de la enfermera que cuidaba al creador durante su desarrollo.
El invento se distribuía originalmente en pequeños frascos de vidrio y los usuarios debían untarse la mezcla metálica de forma manual en las axilas, lo cual resultaba incómodo para la época y manchaba frecuentemente las prendas de vestir. A pesar de estas dificultades operativas, la marca ganó una enorme popularidad en los mercados occidentales y abrió las puertas para que en el siglo XX la industria química comenzara a experimentar con compuestos derivados del aluminio para crear los primeros antitranspirantes modernos.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#HistoriaDeLaHigiene #DatosCuriosos #Cosmetica #Inventos #HigienePersonal #Filadelfia










