#datocurioso
¿Sabían que el jabón no se inventó para limpiar el cuerpo humano, sino para lavar lanas y tejidos en la industria textil?
Las pruebas arqueológicas más antiguas sobre la fabricación de este producto nos llevan a la región de Mesopotamia, específicamente al año 2800 a.C. En las excavaciones de la zona se encontraron cilindros de arcilla con inscripciones en escritura cuneiforme que detallaban la receta exacta de una sustancia pastosa lograda tras hervir grasas animales mezcladas con agua y cenizas de madera.
A pesar de haber desarrollado esta mezcla que hoy conocemos como jabón, los sumerios y babilonios de aquel periodo no la utilizaban para la higiene de la piel ni para el baño diario. El propósito real de esta fórmula era eliminar la grasa natural, el sudor y la suciedad acumulada en las fibras de la lana cruda de las ovejas antes de meterlas a los telares, facilitando así el proceso de hilado, teñido y confección de la ropa.
El uso del jabón como un elemento médico o de aseo personal llegó muchos siglos después, registrándose por ejemplo en textos como el Papiro de Ebers en el año 1550 a.C., donde los egipcios usaban compuestos parecidos para curar llagas y enfermedades de la piel. Con el paso del tiempo, el conocimiento químico de esta reacción viajó hacia otras civilizaciones del Mediterráneo, modificando por completo sus ingredientes originales hasta transformarse en el artículo básico de limpieza personal que todos tenemos en el hogar.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#Historia #Mesopotamia #Ciencia #Antigüedad #Curiosidades