Los ajetes son ajos que no llegaron a serlo.
Plantas arrancadas antes de tiempo para dar espacio a las que madurarán. Lo que empezó como "desperdicio del huerto" se convirtió en ingrediente de temporada.
Sabor a ajo, pero más suave, fresco, sin agresividad. Se pueden comer crudos.
Temporada: febrero–abril. Ahora.
El revuelto de ajetes es el clásico. Pero también van bien con gambas, espárragos, setas o crudos en vinagretas.










